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Datos y cifras de exportaciones a destinos preocupantes, exceptuando Israel y Colombia

Datos y cifras de exportaciones a destinos preocupantes, exceptuando Israel y Colombia

· Las exportaciones españolas de material de defensa que se realizaron en el primer semestre 2008 rondaron los 250 millones de euros.

· Un 74% de éstas (184 millones) fueron destinadas a países de la UE y de la OTAN. La cantidad supone una disminución del 63% respecto a las del primer semestre del año 2007

(678 millones de euros).

· Marruecos compró material englobado en la categoría 6 (vehículos militares) por 47,7 millones de euros. Este país está envuelto en un largo conflicto interno irresuelto y acusaciones de violaciones de los derechos humanos en el Sáhara Occidental..

· España vendió a Pakistán material de la categoría 6 (vehículos terrenos) y 4 (bombas, torpedos, cohetes y misiles) por valor de 199 mil euros. Pakistán es un país con grave inestabilidad interna y en el que las operaciones de las fuerzas de seguridad y las actividades de los extremistas han provocado el desplazamiento interno masivo de cientos de miles de personas, además de en la pérdida de muchas vidas de civiles en los últimos años.

· El Gobierno también ha transferido material de defensa a Argelia (690 mil euros a Indonesia (más de 2 millones de euros). También se autorizaron ventas a Sri Lanka (138 mil euros) y Arabia Saudita (más de 2 millones de euros).

· España exportó más de 795.000 euros en material policial y de seguridad a Bolivia y Cuba. Además, se autorizaron ventas a Venezuela.
· Los principales destinatarios de material de doble uso, es decir, que puede ser utilizado con fines civiles y militares, fueron Irán (con más de 36 millones de euros) y China (con 12 millones de euros).

La guerra por el uranio y la alianza Gadafi-Sarkozy empujan a 10.000 nigerianos hacia Europa

La guerra por el uranio y la alianza Gadafi-Sarkozy empujan a 10.000 nigerianos hacia Europa
La nueva oleada

El 24 de febrero Berlusconi se reunió con Sarkozy, pero no le habló de inmigración, sino de la vuelta a la energía nuclear en Italia. Y de contratos por valor de miles de millones de euros desde hoy hasta 2030 a favor de París. Areva, el coloso estatal de la energía nuclear francesa, necesita nuevos clientes, porque, a partir de 2012, la sociedad podrá disponer de tanto uranio que, para amortizar una inversión inicial de 1.200 millones de euros, tiene que encontrar enseguida a alguien dispuesto a comprárselo.
L'Espresso
Traducido para Rebelión por Liliana Piastra

Desde Níger casi 10.000 africanos huyen hacia nuestras costas. La guerra por el uranio y la alianza Gadafi-Sarkozy favorecen a los traficantes. Y así los acuerdos entre Italia y Libia se convierten en una burla. En exclusiva, la película-encuesta 'En la vía de Agadez'.

Mapa y vídeos del uranio y los inmigrantes


Visto desde Agadez, el último abrazo entre el primer ministro Silvio Berlusconi y el coronel Muamar el Gadafi es una burla. En esta espléndida ciudad de barro rojo en medio del Sahara, en Níger, el acuerdo sobre inmigración ratificado en Trípoli el 2 de marzo pasado ya es papel mojado. Desde Agadez los camiones y los todoterrenos cargados hasta arriba de emigrantes africanos que tienen la esperanza de llegar a Lampedusa, a Italia o a Europa han reanudado sus viajes hacia Libia. El tráfico se ha retomado como en los tiempos del oro. Bajo la mirada indiferente y a menudo interesada del ejército libio, que controla la pista de rocas y arena en la frontera de Tumu, en el silencio del desierto.

Gadafi, al sur del Sahara, hoy no es más que un ejecutor de decisiones que se toman en París. Para detener o ralentizar la marcha de los clandestinos hacia su futuro, lo que más bien debería hacer Berlusconi es pedir que intervenga el presidente francés Nikolas Sarkozy: porque la ruta para los traficantes de hombres se ha vuelto a reabrir, justamente gracias a la guerra de los tuareg. Una guerra por el uranio que libra Francia en la región de Agadez (véase cronología en la página 36). Desde noviembre de 2008 miles de personas han pasado por la ciudad roja hacia el norte. Con un récord de salidas entre enero y febrero: son casi 10.000 los chicos y chicas que huyen de África occidental. A partir del verano que viene sabremos si esta generación de veinteañeros ha encontrado trabajo en Libia o saldrá en los telediarios en las pateras a la deriva por el Mediterráneo. Su objetivo, dicen, es llegar a Italia o a alguna otra parte de Europa.

El 24 de febrero Berlusconi se reunió con Sarkozy, pero no le habló de inmigración, sino de la vuelta a la energía nuclear en Italia. Y de contratos por valor de miles de millones de euros desde hoy hasta 2030 a favor de París. Areva, el coloso estatal de la energía nuclear francesa, necesita nuevos clientes, porque, a partir de 2012, la sociedad podrá disponer de tanto uranio que, para amortizar una inversión inicial de 1.200 millones de euros, tiene que encontrar enseguida a alguien dispuesto a comprárselo. De lo contrario, corre el riesgo de pagar cara la crisis financiera por la que está pasando. Pero todo ese uranio aún no ha llegado a Francia. Por ahora esté en Níger, cerca de Agadez, en Imouraren, bajo al arena, en el mega-yacimiento que empezará a producir dentro de tres años, el segundo del mundo, después del de McArthur River, en Canadá.


Lo que Sarkozy no le ha dicho a Berlusconi en su visita a Roma del 24 de febrero es que en Níger Francia ha jugado sucio. Como solía hacer en África en tiempos del general Charles de Gaulle. Y sólo al final Areva ha logrado arrancarle a Canadá y a China la concesión del mega-yacimiento de Imouraren. Pero Sarkozy tampoco le ha contado a Berlusconi que los tuareg, respaldados por los 007 franceses en los juegos de la guerra, se han puesto otra vez a traficar con los emigrantes que quieren desembarcar en Italia. En el fondo, sigue tratándose de energía y fuerza laboral destinadas a alimentar la economía europea. La diferencia es que los minerales de uraninita transformados en sales de uranio viajan protegidos hasta las plantas de enriquecimiento de Francia, mientras que a los emigrantes se les somete a todo tipo de vejaciones y el 12 por ciento muere antes de llegar a Europa.

Uno de los testigos de este juego sucio francés es italiano, un comerciante de Turín, T. P., 50 años, detenido por inmigración clandestina en Níger. Vivía en Agadez, pasó algunos meses en el desierto con los guerreros tuareg y, cuando quiso dejar Níger, acabó en comisaría. La policía le apretó las tuercas y, como él tenía el permiso de residencia caducado, tuvo que contar todo lo que sabía a cambio de su liberación. Al final le expulsaron, declarándole ciudadano no grato. Los puntos en común entre la vía de los clandestinos y la del uranio hay que contarlos justamente desde Agadez, donde el comerciante turinés había abierto una tienda y a donde ahora llegan miles de jóvenes africanos con la certeza de sobrevivir al desierto que les espera.
La ciudad-monumento al atardecer se tiñe de rojo, pero no parece una comunidad sitiada, ni en guerra. Aparte los pastores nómadas tamashek que acampan en las calles del centro, evitando las pistas con sus minas y emboscadas. En la carretera asfaltada, ante la autogare, la estación a la que llegan los autobuses y de la que parten los camiones del desierto, los negocios van viento en popa. Hay cientos de puestos en ambos lados de la calle, y venden de todo, desde zapatos usados hasta barras de pan recién horneadas, bolsitas de dátiles y galletas, latas de leche en polvo, bidones de aceite recubiertos de cartón y de cáñamo y reciclados como bidones de agua. Pasan carretas empujadas a mano. Personas por doquier. Es el mercado de los pobres. El punto de avituallamiento de todo el que espera para irse e intenta gastar lo menos posible. Porque cada día de espera es un pequeño bocado a los 250 euros necesarios para cruzar el Sahara hasta Libia. Y, para quien ya cuenta con ellos, a los 1.500 euros que piden los traficantes libios de Al Zuwara para jugarse la vida hasta Lampedusa. Los emigrantes que se han detenido en Agadez comen lo menos posible para no comprometer el pequeño capital necesario para el viaje. A menudo tan sólo gari, una masa energética hecha con raíces de tapioca.

Pero esta calle también es un mercado para ricos. Es la contradicción de toda guerra. Cerca de la mezquita, un comerciante vende coches plateados importados o pasados de contrabando desde Nigeria. Y la fila de tiendas que hay bajo los soportales, una decena de locales antes abandonados e invadidos por la arena, ahora están limpios. No tienen rótulos, ni carteles publicitarios colgados en los escaparates, pero son agencias de viajes. Broker, passeur, mediadores. Se hacen cargo de los emigrantes que llegan desde Nigeria, Ghana, Liberia, Benin, Mali. Y en los últimos meses, por primera vez, también desde Senegal. La edad de esta generación en fuga va desde los 14 hasta los 30 años. Tienen un proyecto, una idea, un sueño que realizar. Son los hermanos y las hermanas menores de los emigrantes que han pasado por Agadez entre 2003 y 2005. Saben que sus brazos se aferrarán sin duda a un trabajo. Las noticias de boca a oído y la experiencia de los que han sobrevivido cuentan que es duro, pero que algo se encuentra. Los clandestinos como motor insustituible de la riqueza sumergida, sobre todo en Italia, donde la producción en negro exenta del pago de impuestos representa el 23 por ciento del PIB.

En el patio de la autogare cientos de personas esperan a que pase también este día. Una posición de soldados, con una ametralladora pesada montada en un todoterreno, vigila la entrada. Bien mirado, hay soldados por todas partes. Mejor será no entrar. En Agadez hoy está prohibido hacer preguntas, hacer fotos, grabar vídeos. Puede suceder que te vean o te escuchen los espías de paisano o cualquiera que quiera congraciarse con la gendarmería a cambio de un soplo. A finales de febrero el presidente de Níger, Mamadou Tandja, volvió a declarar el estado de alerta, proclamado el 25 de agosto de 2007 como respuesta a los ataques de los tuareg. En la región de Agadez la democracia se ha suspendido y la administración se le ha confiado al ejército. Algunos periodistas locales y franceses acabaron en la cárcel hace unos meses. Se arresta automáticamente a quien investigue en la ciudad o en el desierto. Los extranjeros, si no son emigrantes a punto de partir o técnicos de minas, deben mantenerse alejados. Y, si pasan, han de asumir su riesgo.

La tensión se hace patente ya en el puesto de bloqueo fuera de la ciudad. Un oficial, siempre con gran amabilidad, quiere quedarse el pasaporte. "Esta es la frontera", dice: "Es como si Agadez en estos momentos no estuviera en Níger. Aquí mandamos nosotros". Pero dejar el pasaporte en manos de los militares significa correr el riesgo de perderlo y tener que afrontar luego la incógnita de la burocracia de guerra. El oficial acepta llegar a un compromiso: "Bueno, pues hagamos así, esta tarde un inspector de policía irá a interrogarle al hotel". Los militares están recogiendo ante su pequeña oficina a los emigrantes en tránsito. Bajan de los autocares, de los minibuses, de los camiones. Hoy, igual que cuando llega cualquier otro convoy, son más de 400. Permanecen sentados encima del montón de sacos, lonas y cajas. Tienen que pagar diez dólares por cabeza como derecho de tránsito. Y quien no tiene los documentos en regla, 20 dólares. Ya aquí la inmigración hacia Europa es un negocio.
Sólo hay una manera de llegar a Agadez. Hay que unirse a los convoys escoltados por el ejército. Parten un día sí y otro no desde Zinder, 431 kilómetros de desierto hacia el sur, todo a lo largo del camino de los clandestinos. Un viaje de una jornada. En pleno Sahara las dunas rosas ya han cubierto la nueva carretera asfaltada. Los chicos de los camiones tienen que bajar. Echan a andar. Las grandes ruedas, libres de peso, superan las olas de arena a toda mecha. Algún chófer ralentiza, pero no se para. Y a sus pasajeros les toca correr para no quedarse en tierra, para no acabar abandonados aun antes de realizar la parte más difícil del viaje. Los soldados escoltan al convoy en sus todoterrenos Toyota provistos de ametralladoras. Dicen que corremos el riesgo de sufrir un ataque de los guerrilleros tuareg o de los bandidos. Pero, sobre todo, pasando por aquí sin formar parte de los convoys, el verdadero peligro es que sean ellos mismos quienes acaben disparándonos. El ejército tiene órdenes de disparar sin avisar. Ya ha pasado. Algunos emigrantes han resultado muertos junto con los chóferes en el desierto del Teneré, aun antes de que los militares pudieran identificarlos. Para llegar a Italia habían pagado el viaje equivocado.

"Con la crisis que tenéis en Europa ¿dónde pensáis meter a todos estos inmigrantes?", sonríe un traficante tuareg de Agadez. Como es lógico no quiere que se le grabe ni que se le retrate: "Desde noviembre pasado es como si Libia hubiese dado vía libre. Ahora que han elegido a Gadafi presidente de la Unión africana, está claro que no puede decirles a sus conciudadanos africanos que se den media vuelta. Hemos sabido que Italia invertirá en Libia 5.000 millones de dólares. Harán obras, habrá trabajo. Necesitarán mano de obra y nosotros se la traeremos. Si luego algunos quieren seguir viaje a Europa, nos parecerá normal. Gracias a la inmigración clandestina hasta se podría firmar la paz. Es el único punto en el que el ejército de Níger, el de Libia, los rebeldes tuareg y nosotros los tuareg que no tenemos nada que ver con la rebelión estamos de acuerdo".

El pacto bajo cuerda funciona desde noviembre de 2008. El problema ahora es la falta de camiones. "Estamos esperando a que nos lleguen de Nigeria. Tenemos más gente dispuesta a irse que medios para llevarlos ", nos cuenta otro broker en Agadez: "En noviembre los rebeldes tuareg amigos de Francia, los militares libios y nigerinos y los traficantes de todo el Sahara han llegado a un acuerdo: todos se hacen los tontos y cada cual cobra la parte que le corresponde. Los chóferes tuareg decían que, al no tener trabajo por culpa de la guerra, se iban a sumar a la rebelión. Así ahora el ejército de Níger escolta a los camiones hasta Dirkou. Los libios cierran un ojo. Y los tuareg tienen trabajo. La limitación es que también para Dirkou hay que desplazarse en convoys. Si no se forma parte de un convoy los militares disparan sin previo aviso y además está el peligro de las minas". Los convoyes del viernes 13 de marzo y del martes 17 de marzo son gigantescos: una fila de decenas de todoterrenos y 60 camiones cargados de mercancías, cigarrillos de contrabando y emigrantes. Hay minas
anticarro por todas partes. En septiembre, a 40 kilómetros de la frontera con Libia, una explosión improvisa bajo las ruedas de un camión mató a cinco pasajeros, entre ellos a un chico de 19 años. Pero el negocio merece el riesgo: 10.000 emigrantes por 250 euros representan una recaudación de 2 millones y medio.

Dirkou en estos días es un oasis que no sabe cómo alimentar a sus huéspedes en tránsito. Hay más extranjeros que residentes: más de 5.000 sobre 3.000. Un lugareño cuenta por teléfono que no hay bastante comida para todos y que se ha producido una epidemia de meningitis. Al menos 15 emigrantes han muerto de hambre y de sed en los últimos días, los chóferes de los camiones han visto sus cadáveres al sur de Tumu, la frontera con Libia. Puede que los hayan abandonado los traficantes, puede que decidieran seguir a pie.

La fuga de África es también un drama en las ciudades, donde las generaciones más instruidas se disuelven a lo largo de la ruta del desierto. Justo en estos días una delegación del ministerio de Educación de Nigeria ha ido a Agadez a pedir a las autoridades que no dejen pasar a los menores de 15 años nigerianos. La pesadilla son los traficantes de sueños que abordan a los chicos menores de edad delante de los colegios: no venden droga, sino un futuro imposible. "Los broker mandan a sus emisarios a apostarse delante de las escuelas nigerianas", explica un funcionario: "Les cuentan que llegar a Italia es fácil. Pero, ya en viaje, a los chicos les quitan el dinero. Y las chicas tienen que prostituirse para pagarse el resto del trayecto". Irin, la agencia de análisis de la oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU, ha recogido testimonios de camiones atacados por bandidos en la ruta a Dirkou y de adolescentes raptadas que han desaparecido en el desierto.

Todo esto, desde finales de 2005 hasta el otoño de 2008, se había parado. El ejército de Níger había bloqueado el tráfico de clandestinos a lo largo de la pista de los esclavos: 1.500 kilómetros de desierto que cruzan el Teneré y, superado el oasis de Dirkou, suben hasta Libia, la ruta que tuvo su pico máximo de emigrantes y de cadáveres en 2003, con 15.000 pasajes al mes. Todo esto no se habría repetido si la guerra teledirigida de los tuareg no hubiera desestabilizado la región. A finales de 2006 Agadez sigue siendo una ciudad abierta al mundo y llena de turistas. Pero son meses en los que el coste del petróleo corre. Y el precio del uranio también. El presidente Mamadou Tandja y el gobierno deciden que Níger finalmente puede apostar por el recurso estratégico que tanto abunda en la región de Agadez. Las concesiones para buscar minerales de uraninita, cofinita y pechblenda se ofrecen al mejor postor. La diplomacia francesa refunfuña. París siempre ha tenido el monopolio del uranio en Níger. Así lo establece, ya desde 1961, el Acuerdo de defensa firmado entre ambos países, en plena dominación colonial. El coloso Areva pide para él los primeros 35 permisos para buscar minerales. Tandja resiste y otorga 15 concesiones a sociedades canadienses, siete a Australia, seis a Sudáfrica, y únicamente cuatro a Francia, tres a India y dos a China y Rusia. Queda aún pendiente la explotación del yacimiento de Imouraren, cerca de Agadez: una cantidad de uranio extraíble de 5 toneladas al año durante 35 años, que hace que Níger pase del cuarto al segundo puesto entre los países exportadores. Lo cual, por sí solo, equivale a toda la producción mundial de Areva.

El ataque a la posición del ejército en el oasis de Iferouane, al norte de Agadez, el 8 de febrero de 2007, es una acción a sangre fría. Un plan que recuerda la muerte de los diez soldados franceses masacrados el 19 de agosto de 2008 en Afganistán. Desde ese día de febrero, en los alrededores de Agadez mueren padres de familia y chicos que visten el uniforme a cambio de una soldada. Pero detrás del asalto de Iferouane no están los talibanes de Al Qaeda. Hay un grupo minoritario de tuareg que hasta aquel día era desconocido. Se hacen llamar Mnj, Movimiento de los nigerinos por la justicia, que en cuestión de pocas semanas recibe armas y municiones de Libia. Pronto se une a ellos el capitán Mohamed Ajidar, comandante de un pelotón del Fnis, la Fuerza nigerina de intervención y seguridad, una unidad del ejército formada por tuareg. El comandante Ajidar conoce de cerca los intereses franceses en la región. Siete meses antes Areva le ha confiado la vigilancia de tres áreas de concesión. Y le ha ingresado en su cuenta personal 56 millones de francos africanos, 85.365 euros, un capital por estos pagos. Pero ¿por qué tanto dinero? Suficiente para que el gobierno sospeche y en pocos días expulse de Níger al ex coronel Gilles de Namur, responsable por cuenta de Areva de la seguridad del mega-yacimiento de Imouraren. Una coincidencia: de Namur es agregado militar en la embajada francesa en Niamey durante la primera revuelta tuareg abiertamente respaldada por París. El Mnj causa otras muertes. Y el gobierno ordena que se arreste y expulse al director general de Areva Níger, Dominique Pin. Otra coincidencia más: en los años 90, mientras de Namur trabaja en la embajada de Niamey, Pin forma parte de la sección África del Eliseo, donde el presidente François Mitterrand tiene una consejera que se abrirá camino en la industria estratégica. La consejera es Anne Lauvergeon, actual administradora delegada de Areva. Pero los entresijos más delicados sobre la presunta benevolencia entre la sociedad estatal de París y los nuevos rebeldes tuareg los revela sin quererlo el comerciante de Turín interrogado en una cámara de seguridad en Niamey. Cuenta que el vicepresidente del movimiento tuareg, Asharif Mohamed-Almoctar, que moriría en combate en el verano de 2008, suele llamar a menudo a Francia con uno de los dos teléfonos móviles robados el 20 de abril de 2007 en las obras que Areva tiene en el megayacimiento de Imouraren.

Lo que sorprende a la policía de Niamey, según fuentes de la investigación, es que meses después, a finales de 2007 y en plena guerra, Areva siga renovando el crédito de los dos teléfonos robados por los tuareg. Un misterio curioso jamás esclarecido. Al igual que sigue siendo una novela policíaca la reivindicación por parte de Al Qaeda del secuestro, aún en curso en el Sahara, del enviado de la ONU a Níger: el ex embajador de Canadá en Roma, Robert Fowler, monsieur Afrique en la política extranjera de Ottawa, raptado el 14 de diciembre al norte de la capital con el también canadiense Louis Guay y el chófer nigerino Soumana Mounkaila. Según los periódicos de Canadá, el país que se ha llevado el mayor número de concesiones de uranio de Níger, Fowler y Guay se dedicaban a las minas al margen del mandato de la ONU. Mouadibou Sisse, 19 años, de Bamako, Mali, ni siquiera puede imaginarse el juego de estrategia que se está jugando en la cabeza de esta tierra en el primer puesto de las clasificaciones de pobreza. Espera el autobús para Agadez en la estación de Niamey. Quiere llegar a Italia para pasar a España. Ya le han expulsado una vez de Madrid. Pero no se rinde.

(26 de marzo de 2009)

http://espresso.repubblica.it/dettaglio/la-nuova-ondata/2076172/

Argelia: El presidente argelino afirma haber conseguido el 90'24 % de los votos en las elecciones presidenciales


La oposición lo considera "un fraude masivo y generalizado"
El presidente argelino afirma haber conseguido el 90'24 % de los votos en las elecciones presidenciales

Ansa


El presidente de Argelia, Abdelaziz  Bouteflika, consiguió 90,24% de los votos en las elecciones del  jueves, informó hoy el ministro del Interior, Yazid Zerouhni.

Sin embargo, la oposición continuó hoy con sus protestas y  puso en duda los informes oficiales sobre la asistencia a las  urnas.

 Mientras según el ministerio del Interior votó 74,11 por  ciento de alrededor de 20 millones de inscriptos, el Frente de  las Fuerzas Socialistas dijo que "la verdadera tasa de  participación no supera 19 por ciento".

 "Se trata de una impostura autoritaria", dijo un comunicado  del partido de la izquierda democrática.

 La fuerza opositora dijo haber reunido datos que demuestran  que fue cometido "un fraude masivo y generalizado" en las  elecciones del jueves.

 Otro partido de oposición, el Reagrupamiento por la Cultura y  la Democracia, afirmó también que hubo toda clase de  irregularidades durante la votación y el escrutinio. (ANSA).

Madagascar: Suma y sigue

 

Madagascar
Suma y sigue

delairagauche.net

Traducido para Rebelión por María Enguix


Tras la crisis de 2002 que terminó derrocando la dictadura, parecía que Madagascar se encaminaba hacia la democracia y el progreso, pero las esperanzas puestas en el nuevo presidente, Marc Ravalomanana, pronto se frustraron. Ravalomanana utilizó el Estado para ampliar sus negocios en lugar de crear las infraestructuras públicas necesarias en el país, uno de los más pobres del mundo. El joven alcalde de Antananarivo, Andry Rajoelina, ha creído que era posible repetir la jugada de 2002 aprovechando el hastío de la población frente a un presidente autócrata y corrupto. Madagascar está actualmente al borde de la guerra civil y su ejército amenaza con tomar el poder.

Como los medios de comunicación apenas se hacen eco de estos hechos, el Cridev* invitó, el 2 de abril a las 19.30 h en la Maison des Associations de Rennes, al escritor malgache Jean-Luc Raharimanana para que nos esclareciera en lo posible esta realidad confusa y criminal.


Asimismo, el escritor ha permitido que Cridev publicase en su boletín Cridev Réagit el siguiente texto inédito.

Un joven empresario, rico, guapo, admirado, alcalde de la capital, una multitud que llena toda la plaza del 13 de mayo, reivindicaciones y la tremenda esperanza de una democracia real, manifestaciones deliberadamente pacíficas, y una marcha hacia la presidencia para ocupar los lugares simbólicos del poder, un cordón militar, breves negociaciones y la matanza, las armas que hablan y un pueblo que llora una vez más a sus muertos…

Sucedió en 1972, el 13 de mayo: una multitud que denuncia el carácter neocolonial del régimen de Tsiranana y unos militares que abren fuego contra los manifestantes. Sucedió en 1991, el 10 de agosto: una marcha hacia el palacio presidencial de Lavoloha y la voz del presidente Ratsiraka que ordena disparar contra la multitud. Sucedió en 2002: seis meses de manifestaciones «pacíficas» tras las elecciones interrumpidas en la primera vuelta y, al final, una llamada al «hazalambo», la caza del jabalí o caza de montería, exterminio ordenado por Ravalomanana, autoproclamado presidente. Sucede hoy, en 2009, el 7 de febrero: una marcha hacia Ambohitsirohitra, otro palacio presidencial, una multitud y disparos con armas de fuego en respuesta final.

Ravalomanana, Rajoelina, los gemelos idénticos

Antes de continuar, sólo cabe precisar que antes de su llegada al poder, Ravalomanana se había enriquecido durante la dictadura de Ratsiraka. Tras ser condenado por corrupción en 1988, el propio Ratsiraka lo libera y de paso gana el concurso de privatización de la empresa por la que le han condenado…

Aquí radica la base del imperio TIKO que, financiado por el Banco Mundial y protegido por Ratsiraka, gozará de todos los favores y nunca pagará impuestos, ventaja acordada por un Gobierno consciente de ello demasiado tarde. Ratsiraka pensaba en Ravalomanana como su testaferro, pero el segundo codiciaba todo el botín, en este caso el poder organizado en beneficio de su empresa: exención fiscal, desgravación salvaje de los insumos necesarios para sus fábricas (impuestos máximos para la competencia), control absoluto de los concursos, pagos diferidos de los agricultores productores, compra de terrenos de dominio público a precios irrisorios, confiscación de tierras, monopolio de todos los sectores de la economía, control de los medios de comunicación, encarcelamiento de intelectuales y opositores, a lo que se añade la complacencia de los socios capitalistas y de las potencias extranjeras, toda la panoplia del perfecto dictador…

Dejando a un lado el futuro de Andry Rajoelina –que se proclama liberal, capitalista, líder económico…–, no tenemos exactamente el mismo perfil que Ravalomanana. Los reinados de Ratsiraka y de Ravalomanana forzaron a los jóvenes malgaches a una cultura de supervivencia y picaresca, pues el Estado no podía garantizar un sueldo decente. Muchos de estos jóvenes recurrieron a la empresa privada, probando fortuna, fracasando en una rama e intentándolo de nuevo en otra. Los agrónomos se hicieron informáticos, los médicos criadores de cerdos; Andry Rajoelina fue DJ y organizador de espectáculos antes de montarse un chiringuito de publicidad y comunicaciones.

A diferencia de Ravalomanana con Ratsiraka, no ha gozado de los favores dolosos del gobierno. Al contrario, Ravalomanana no ha cesado de ponerle trabas: su popularidad actual se remonta al asunto de los carteles publicitarios en 2004. Ravalomanana, furioso al ver que sus carteles no eran tan bonitos como los del joven empresario, mandó quitarlos, como volvió a hacer con motivo de los últimos juegos del Océano Índico. Cada vez, Rajoelina se le ha enfrentado.

El pueblo de Antananarivo, en particular los jóvenes y empresarios que sufren la depredación del imperio TIKO, han seguido muy de cerca esta rebeldía. No resulta extraño que secundaran en masa su candidatura al ayuntamiento de Antananarivo. Una vez conseguida la alcaldía (enero de 2008), podría trazarse un paralelismo con Ravalomanana, alcalde de la capital también en su época. Pero Ravalomanana tuvo campo libre en su ayuntamiento, lo que no pasa con Rajoelina.

En cuanto ocupó su cargo sufrió las iras del Estado: corte de la electricidad en los locales administrativos de todos los distritos de la capital, nombramiento oficioso de otra ciudad (Toamasina) como capital administrativa de Madagascar, retirada de la gestión de la red viaria al municipio, imposibilidad de que el alcalde nombre a los jefes «fokontany» (administradores de pequeños municipios, zonas urbanas y pueblos). La situación actual es consecuencia directa de este rechazo de Ravalomanana a compartir el poder, con el cierre de la cadena de radio VIVA como colofón. Andry Rajoelina podía escoger entre someterse o rebelarse, entrar en el círculo de la corrupción del sistema Ravalomanana o despertar la revuelta latente de la población malgache.

Hoy sabemos cuál fue su elección. Balance provisional: un centenar de muertos desde el 26 de enero. ¿Intentona de golpe de estado de un lobato financiero sediento de poder o revuelta popular encarnada en una figura heroica de la resistencia? ¿O ambas cosas?

Una historia vacilante…

¿Cómo explicar ahora estos actos reiterados de violencia? «Es África…», dirán, idiosincrasia africana: masacres y más masacres… Pero supongamos que no estamos ante africanos prestos a sacar los machetes o, mejor aún, los FAMAS (Fusil de asalto de la fábrica de armas de Saint-Étienne), los M16, los kaláshnikov o cualquier otra arma que contribuya a la buena salud de las exportaciones de nuestros países civilizados, y busquemos una suerte de explicación que excuse a estos malgaches de tan delicadas tradiciones…

Una vez hecho esto, con la sesera exprimida por el esfuerzo sobrehumano, podemos aceptar que los atropellos observados en Madagascar residen en la naturaleza misma de los Estados impuestos al país. Si un Estado democrático se define en relación con una tierra, un pueblo y un poder, entonces Madagascar no ha tenido ni uno desde la independencia…

Una tierra para un pueblo, un poder para un pueblo y un pueblo que reconoce la legitimidad de un poder; sí, parece un eslogan, sí, parece un discurso simplista, pero otro esfuerzo más, pues parece que este es el problema principal de la nación malgache desde hace tiempo.

Como señala Ndimby. A (Madagascar Tribune, 2 de febrero de 2009): «Resulta espantoso comprobar que después de casi 50 años de Independencia, la alternancia política sigue buscando, una vez más, vías no previstas en la Constitución. Rara vez se ha accedido al poder por las urnas, ni siquiera cuando, ya asentados en él, algunos afianzaron su cargo con una o varias elecciones (…), ningún malgache ha sido jefe de Estado presentándose a unas elecciones en condiciones más o menos normales, a excepción, quizá, del primer triunfo electoral de Philibert Tsiranana (1959), aunque no fue por sufragio universal y sí en el contexto particular de la descolonización. También observamos que en la historia de Madagascar se han dado todas las modalidades existentes de destitución del poder: un asesinato (Ratsimandrava), una dimisión (Ramanantsoa), un impedimento (Zafy), una transferencia de poder (Andriamahazo) y dos ceses a consecuencia de una seria crisis política: Tsiranana en 1972 y Ratsiraka en dos ocasiones, en 1991 y 2002. Sólo el cese de Norbert Lala Ratsirahonana, que se marchó democráticamente tras ser derrotado en unas elecciones no obstante organizadas por él (1996), puede considerarse democrático. Didier Ratsiraka (1993) y Zafy Albert (1997) fueron derrotados mientras trataban de recuperar el cargo que acababan de perder».

Tierra/pueblo/poder, las bases de un Estado democrático

En toda su historia, los malgaches nunca han logrado la ecuación tierra/pueblo/poder… Antes del periodo colonial las rivalidades territoriales y las luchas políticas entre los reinos eran conocidas por todos, así que no ahondaremos en ello. El periodo colonial intentó convencernos de la siguiente ecuación: el Estado francés era la cosa más natural del mundo en estas tierras malgaches y decretó que estas tierras baldías y desocupadas correspondían de pleno derecho a quien las explotara: ¡el colono! Pero, claro está, la superchería era demasiado burda: rebelión en 1947, una de las masacres más espeluznantes de la Francia colonial, 89.000 muertos según el ejército francés y un sinfín de polémicas históricas. El Estado colonial no se dedicó a ejercer su poder en beneficio del pueblo indígena, fue un Estado que apostó exclusivamente por la explotación de las tierras.

Con la independencia podría parecer que estos asuntos quedaban zanjados, pues la tierra volvía a ser de los malgaches. Por desgracia, el desarrollo desigual entre las provincias y la injerencia francesa en las decisiones económicas y diplomáticas decisivas provocaron la revolución de 1972: caída del régimen de Tsiranana, inestabilidad del gobierno hasta 1975, año en que, ya en el poder, Didier Ratsiraka instauró las «fivondronana», las «firaisana»** y las «fokontany».

Estas divisiones territoriales pronto se tornaron divisiones regionales (¿étnicas?); cada fivondronana, firaisana o fokontany negaba de hecho que alguien no oriundo de sus territorios ejerciera realmente el poder. Con las tierras parceladas, podía establecerse el enclave, y las fivondronana que se hallaban fuera del campo de influencia se hundían en una miseria cada vez más profunda. Para colmo, al crear un Frente Nacional de la Revolución, cuyos partidos políticos se repartían territorios, ministerios y funciones públicas con un equilibrio étnico frágil, Didier Ratsiraka acentuó la debilidad del Estado, dado que cada rama del poder obedecía a una oligarquía étnicamente marcada. El enclave está ahí, en el sistema estatal, y no en la ausencia o no de redes viarias.

Con un Estado que ya no funciona como tal, una función pública ineficaz, el respeto al Estado inexistente y un sentimiento deficiente de pertenencia a un Estado, el terror se convirtió en la única vía de mantenerse en el poder, la dictadura se impuso sobre el sueño revolucionario. Así es como resistió Ratsiraka durante dos septenios, antes del despertar del pueblo en 1991. Su poder centralizado saltó por los aires pese a la masacre del 10 de agosto, cuando mandó disparar contra la multitud.

De febrero a abril de 1992, 1.400 representantes de las fuerzas públicas y de la sociedad civil elaboran una nueva Constitución en varios foros regionales y un foro nacional (vaya… ¿el debate participativo de Ségolène? ¿El Yes, we can de Obama?). La nueva Constitución se aprueba en referéndum. Eligen a Zafy Albert presidente de la República. Después de expulsar a un dictador, elegir a un presidente, elaborar una nueva Constitución redactada por un régimen llamado de Asamblea, dar una importancia primordial a la descentralización, parecía que el pueblo malgache por fin iba a levantar cabeza.

Pero eso sin contar con la inmadurez de los políticos: un ejercicio de poder que se limitaba a la caza de las carteras ministeriales, una mentalidad que consideraba los cargos políticos y administrativos como fuentes de enriquecimiento personal. Presentan una moción de censura contra Zafy Albert, que se niega a seguir el juego parlamentario. Le someten a un «impedimento» y se ve obligado a abandonar el poder (1996). El pueblo malgache había logrado sin duda un consenso para una auténtica Constitución, pero los políticos no adoptaron la misma actitud. A las elecciones siguientes (1997) volverá a presentarse el nuevo Ratsiraka con su famoso programa «Humanismo ecológico» (vaya, ¿la Grenelle de los trópicos?), que recibió el premio europeo Umberto Blancamano, y fue financiado, como corresponde, por el Banco Mundial.

Lo mismo. Ratsiraka se apresura a borrar de la Constitución el régimen llamado de Asamblea y vuelve a un régimen presidencial que impide el impedimento… Para salvar las formas, cede a la autonomía de las provincias, fortísima reivindicación de gran parte de la población, pero jamás realiza las transferencias de poder previstas en su nuevo mandato. La conservación de la tierra como programa político, el humanismo del pueblo malgache como fuente de democracia, un poder respetuoso con la tierra y sus gentes; Ratsiraka ha entendido la ecuación pero camufla con su discurso el poder oligárquico.

La llegada de Ravalomanana a la política coincidirá con la vuelta de las reivindicaciones nacidas en 1991. La población apoyada por la sociedad civil y las Iglesias ve en él al hombre idóneo que puede exponer de nuevo sus aspiraciones democráticas. Un mandato más tarde, se da cuenta de que su campeón había entrado en política, no por un ideal de desarrollo, sino para ampliar su imperio. Ravalomanana no revisó el régimen presidencial, como había prometido; al contrario, lo reforzó al suprimir las regiones autónomas y arrogarse el derecho de nombrar y revocar a placer los PDS (Presidente Delegado Especial) o los jefes de las regiones. En adelante el territorio se divide en 22 regiones –lo que no dista mucho de las realidades malgaches y de ese anhelo tan buscado de descentralización e integración territorial–, pero la dotación presupuestaria, pese a los textos, depende por completo del humor de la Presidencia. Las ciudades que habían caído en la oposición (Toamasina con Roland Ratsiraka, Fianarantsoa con Pety Rakotoniaina, Antananarivo con Andry Rajoelina) pierden sin comerlo ni beberlo sus presupuestos ordinarios o sus prerrogativas.

Nunca antes un presidente malgache había utilizado para beneficio personal la ecuación tierras/pueblo/poder, ni siquiera Ratsiraka… Tras las elecciones legislativas de 2007, el informe de la Asamblea Nacional afirma que: «el TIM*** ha obtenido 105 de 125 escaños. Diecinueve escaños han ido a parar a partidos pequeños y a candidatos independientes pro TIM. El escaño restante lo ha ganado Prezaly, de LEADER FANILO****, que se ha convertido así en el único miembro de la oposición de la nueva Asamblea Nacional».

El hombre de negocios Ravalomanana, que todo lo decide, tiene el monopolio de los sectores económicos de la isla. Con su reforma de la propiedad territorial, pone en jaque a los miles de propietarios analfabetos de la isla que, sin saber de catastros ni propiedades privadas, siguen funcionando según el código tradicional: una noción de propiedad que excluye la administración, basada en el acuerdo entre lugareños y familias. Sin que los susodichos «propietarios tradicionales» estén al tanto, estas tierras declaradas patrimoniales se malvenden a las empresas que gravitan en torno al presidente o a las grandes multinacionales que explotan el subsuelo; riquezas de la tierra, en consecuencia, que no volverán a recaer en la población. En este contexto, el asunto Daewoo no es sino una lógica llevada al extremo. De hecho, forma parte de un proyecto gubernamental que pretende atribuir la explotación de los grandes espacios a empresas privadas locales y extranjeras. El pueblo malgache es una mera «mano de obra a precios competitivos», un señuelo para atraer a los «inversores», o en realidad a los grandes explotadores del planeta que no quieren gastar más en países infestados de derechos sociales y sindicales (por no hablar de los inicuos impuestos e innumerables tasas profesionales…) y, para Ravalomanana, el pueblo es a un tiempo su empleado y su cliente, que trabaja para sus empresas, que compra sus productos: el sueño capitalista en estado puro.

¿Qué transición?

¿Tuvo, pues, Rajoelina motivos para sublevarse? Probablemente sí. ¿Hizo bien incitando al pueblo a asaltar un poder ciego? Probablemente no. Ahí está el centenar de muertos que da fe de su acto. La orden de Ravalomanana de disparar contra la multitud es criminal, pero ¿tenía Andry Rajoelina una conciencia cabal de la situación antes de marchar hacia el palacio presidencial? Poner a ambas personalidades en un mismo plano sería injusto. Ravalomanana viste desde hace tiempo el traje del dictador; Rajoelina, de momento, no ha hecho más que encarnar una aspiración legítima de libertad. ¿Podemos imputarle la responsabilidad de la carnicería del sábado 7 de febrero? Ravalomanana afirma que respeta la legalidad y la democracia, ¿pero es lícito o democrático disparar con armas de fuego contra una manifestación?

Rajoelina reclama un régimen transitorio, pero si se trata sólo de una transición para que el próximo gobierno juegue al juego de la silla, no merece la pena… El pueblo malgache ya ha hecho bastante: el directorio militar entre 1972 y 1975, elaboración del libro rojo y dictadura de Ratsiraka, los foros nacionales de 1992 y el regreso del propio Ratsiraka, los seis meses de 2002 y los sueños de democracia pegados en las etiquetas de los yogures TIKO…

Para despejar cualquier ambigüedad, Rajoelina debe remachar lo que ya ha dicho: que la presidencia no le interesaba y que lo que le importaba era la instauración de una verdadera democracia en Madagascar. Es impensable que Ravalomanana siga en el cargo, impensable que Rajoelina lo ocupe. Es necesario crear un gobierno neutro de transición y que todos sus miembros prometan que no se presentarán a las elecciones anticipadas, para evitar que la transición degenere en un periodo de cambalaches y traiciones políticas. La transición supondrá partir de cero para el pueblo malgache: la noción de Estado, los límites del ejercicio del poder, la creación de herramientas que no permitan las desviaciones observadas desde la independencia, porque la isla ya no puede hacer como si nada…

La ONU, la Unión Africana, Francia y los Estados Unidos recomiendan el diálogo. Muy bonito, pero eso es poner a los malgaches frente a este dilema: dialogar con el verdugo… Así es como se crece, por lo visto: mirando de frente al verdugo… Y así es como se respeta la democracia, también por lo visto…

¿En los Estados Unidos el clan Bush no había desatado dos guerras (como mínimo) por sus pequeñas empresas? ¿En Rusia no sigue siendo Putin el rey del petróleo y del gas? ¿En Italia, Berlusconi no domina el sector audiovisual y demás minucias económicas? ¿En Francia, Sarkozy no se repantiga en un yate mientras sus amigos multimillonarios se llevan sin complejos los concursos?

Ahora riamos a una con Gadafi cuando suelta: «Llamadme Rey de los Reyes tradicionales de África…».

Notas de la traductora:

* Centro de Rennes de información para el desarrollo y la solidaridad entre los pueblos.

** En la división administrativa de Madagascar, la «fivondronana» era una antigua subprefectura y la «firaisana», un antiguo municipio.

*** Tiako I Madagasikara (Yo amo Madagascar).

**** Liberalismo Económico y Acción Democrática para la Reconstrucción Nacional.

Escritor, dramaturgo y poeta malgache en lengua francesa, Jean-Luc Raharimanana sufrió la censura de su primera obra en Madagascar por razones políticas. Más tarde se trasladó a Francia para estudiar etnolingüística y ejerció el periodismo y la enseñanza. En la actualidad se dedica plenamente a la escritura.

Autor muy comprometido, describe con un estilo violento y lírico la corrupción y la pobreza que castigan su isla, sin olvidar la dolorosa historia de su país. Entre sus obras destacan Nour 1947, Lucarne, Rêves sous le linceul (ediciones Serpents à Plumes) y Madagascar 1947 (ediciones Vents d’Ailleurs).

Fuente: http://delairagauche.net/spip.php?article324

 

El control de los alimentos

La Agenda Rockefeller
El control de los alimentos



 “Si controlas el petróleo controlas las naciones, si controlas los alimentos controlas los pueblos” Henry Kissinger, Premio Nobel para la Paz en 1973

En la compleja dominación del Imperialismo Norteamericano hay actividades productivas en las que las corporaciones multinacionales que le representan han producido verdaderos desastres humanos y ambientales, no sólo en muchos pueblos del mundo sino en los Estados Unidos mismos.

Posterior a la Segunda Guerra Mundial, el Imperialismo Norteamericano quedó en posición ventajosa para incrementar la explotación del resto del mundo. Sus corporaciones mineras, petroleras, manufactureras, financieras y bananeras, salieron en busca de fortuna con todo lo que tenían a su disposición, incluyendo la ciencia, tecnología, propaganda ideológica, extorsión y fuerza militar. Se consolidó así una dominación económica controlada por una pequeña élite que proclamaba a todas voces el “siglo americano”. Una de las industrias más rentables, que se presentó como solución al problema del hambre en el mundo, fué la industria de los agronegocios. En su presentación como “beneficiaria de la humanidad” y contribuyendo al “desarrollo”, los agronegocios esconden las actividades más siniestras, màs peligrosas para la humanidad toda.

Semillas de Destrucción

En su libro, “Seeds of Destruction The Hidden Agenda of Genetic Manipulation” (Semillas de destrucción. La agenda escondida de la manipulación genética, editado por Global Research, Center for Research on Globalization, de Montreal, Canadá), E. William Engdahl detalla el desarrollo de lo que comenzara en los años 30 del siglo 20 como la estrategia de una élite corporativa para controlar la seguridad alimenticia del mundo, el presente y el futuro de la vida sobre el planeta, en una dimensión nunca antes imaginada.

Engdahl muestra importantes conexiones que existen dentro de la industria de producción de alimentos, industria que se ha convertido en un monopolio mundial, y es la segunda industria más rentable de los Estados Unidos -después de la industria farmaceútica. Este gran negocio americano comienza, con una iniciativa para mayor enriquecimiento y poder, en la Fundación Rockefeller de Nueva York. Esta iniciativa ha involucrado a varios centros científicos de importantes universidades norteamericanas, incluídas Princeton, Standford, Harvard y ha contado con el apoyo del gobierno americano de turno y de algunas de sus instituciones más importantes.

Las corporaciones que producen y comercializan las semillas, los granos y los productos químicos usados en la siembra, son parte de este círculo que incluye no sólo a empresarios de la tierra y autoridades de gobierno americano sino también a varios presidentes de paìses del Tercer Mundo.

El fundador de la Standard Oil, John D. Rockefeller, en 1913 recibió una recomendación para establecer una fundación con su nombre, como forma de evadir el pago de impuestos. Y fundó entonces la Rockefeller Foundation establecida, supuestamente, con la misión de “promover el bienestar de la humanidad a través del mundo.”

Pero uno de los primeros focos de la Fundación, fue encontrar formas de disminuir en el mundo las por ellos catalogadas “razas inferiores.” fue con este fin que la Fundación Rockefeller hace contribuciones financieras al Social Science Research Council, en 1923, financiando investigaciones destinadas a desarrollar técnicas de control de la natalidad a ser aplicadas luego para controlar la reproducción de “indeseables.” En 1936, la Fundación crea y financia la primera oficina de investigación poblacional, en Princeton University, con fines similares de control poblacional.

Entre los primeros proyectos filantrópicos de la Fundación Rockefeller aparece la financiación de la American Eugenic Society. “Eugenics” fue una seudo ciencia; la palabra fue inventada en Inglaterra en 1883 por el primo de Charles Darwin, Francis Galton quien aplicó la teoría de Malthus al reino vegetal y animal en conexión al trabajo de Darwin, EL Origen de las Especies. En los años 20 estos estudios de Galton sirvieron como argumento ideológico para que Rockefeller, Carnegie y otros ricos americanos usaran el concepto de “Darwinismo social” para justificar sus fortunas: era prueba de que ellos representaban un subgrupo “superior” de la especie humana, uno que dominaba por esta razón a otros humanos menos afortunados.

Vale señalar que el presidente de la prestigiosa Stanford University (California), David Starr Jordan, afirmaba en 1902 en su libro “Blood of a Nation” que la pobreza era resultado de la herencia genética, tanto como el talento -la educación (o las oportunidades) no influenciaban demasiado.

La Raza Superior y  

La Revolución Verde...

Muchos hoy ignoran que la idea de una raza superior nórdica, esa fantasía de pesadilla de la Alemania Nazi, tuvo raíces en los Estados Unidos. Entre 1922 y 1926, la Fundación Rockefeller donó dinero através de su oficina en París para el estudio de “eugenics” y ayudó a crear el Kaiser Wilhelm Institute para la Siquiatría en Berlin (KWG), instituto base de la idea nazi de la raza superior. En años posteriores, Ernst Rudin, el arquitecto del programa de “eugenics” de Adolf Hitler, crearía la ley nazi de esterilización explicada como un “modelo americano” y adoptada en Alemania en 1933. Fue esta la ley que obligó a 400.000 alemanes afectados por la manía depresiva y la esquizofrenia a esterilizarse. Y por esta ley miles de niños alemanes con incapacidades variadas fueron simplementes “eliminados”. La Fundación Rockefeller financió al instituto KWG incluso dentro del Tercer Reich y hasta 1939.

Engdahl explica como, posterior a la segunda guerra mundial, las élites de Estados Unidos se disponen a conquistar todas las áreas económicas del mundo (o la Grand Area), que consistía en la mayor parte del mundo excepto lo que era la esfera de la Unión Soviética. Una de las áreas económicas importantes era la producción de alimentos.

Nelson Rockefeller funda la IBEC (International Basic Economic Corporation) que luego se uniría con Cargill, otro gigante del rubro -para desarrollar híbridos con variedades de semilla de maíz. Estas semillas de maíz se cultivaron inicialmente en Brasil, quien se convirtió en el tercer productor de maíz del mundo -después de los Estados unidos y China. En Brasil se comienza a mezclar el maíz con la soja como alimento de animales, lo que facilita la proliferación de la soja geneticamente modificada, que comienza a ser común en el mercado para fines de los 90.

Esta llamada “Revolución Verde” fue un proyecto Rockefeller que comenzó en México y se expande por casi toda Latinoamérica y luego Asia, en especial a India, como estrategia para controlar la producción de alimentos fundamentales en paises claves del Tercer Mundo -siempre en el nombre de la eficiencia del supuesto “mercado de libre empresa” y en contra de la tambien supuesta “ineficiencia comunista”.

En 1960 la Fundación Rockefeller y la Fundación Ford crean juntas el International Rice Research Institute en Los Baños, Filipinas, con el fin de controlar ahora la producción de arroz. En 1972 estas mismas fundaciones crean centros de investigaciones de la agricultura tropical en Nigeria con fines similares de control.

Através de la Revolución Verde las Fundaciones Rockefeller y Ford trabajan mano a mano con la USAID y la CIA en objetivos específicos en el mundo. Incluyen también al Banco Mundial, que otorga créditos a proyectos de represas de agua y sistemas de irrigación que ellos requieren para facilitar y expandir sus negocios.

Los Rockefeller

La familia Rockefeller expandió sus negocios con el petróleo y la agricultura en paises del Tercer Mundo gracias a su Revolución Verde. Financiaron también varios proyectos poco mencionados en la Universidad de Harvard -proyectos que formarían la infraestructura de la produción de alimentos bajo el control central de unas pocas corporaciones privadas. Sus creadores bautizaron esta entera área como “agronegocios” para diferenciarse del tradicional cultivo sostenido por campesinos que es milenario, el nuevo nombre era necesario. Nadie en su sano juicio hubiese aceptado que una corporación se declarase dueña, o patentara, la agricultura o la domesticación de plantas que está con nosotros por milenios.

En 1985 la Fundación Rockefeller inicia el estudio a gran escala de la ingeniería genética de las plantas para el uso comercial, proveyendo cientos de millones de dólares a centros científicos y “creando” lo que serían las plantas genéticamente modificadas a través de una aplicación de técnicas nuevas producto de la biología molecular a la flora alimenticia del planeta. El arroz fue la primera planta modificada -con dudosa ventaja para el arroz y un número de crecientemente concientes desventajas para el consumidor.

Para fines de los 80 toda una red de científicos entrenados en plantas geneticamente modificadas (Genetic Modified Organisms, GMO o transgénicos) existía. El proyecto necesitaba de un lugar seguro donde implementarse. Ese lugar fue Argentina bajo la presidencia de Carlos Menem. Menen tenía fuertes vínculos con Rockefeller y con su banco, el Chase Manhattan. Las tierras agrícolas argentinas sirvieron de “conejillo de indias” de la llamada Segunda Revolución Verde que involucra a la soja y el quimico glisofato. Argentina fue el lugar experimental de una agricultura totalmente dependiente de semillas transgénicas y quimicos provistos por la misma compañia: Monsanto.

En espacio de ocho años, para el 2004, se habían plantado más de 65 millones de hectáreas a lo ancho del mundo con granos geneticamente modificados, el 25% de la tierra cultivable del mundo. La mayor parte de estos granos se plantaron en Estados Unidos para aumentar la confianza del resto del mundo en los transgénicos, pero también porque los gobiernos norteamericanos de turno eran completamente favorables a los agronegocios. Argentina era el segundo país productor de granos transgénicos, con más de 17 millones de hectáreas cultivadas. Para el 2005 se levanta la prohibición a los transgénicos en Brasil, Canadá, South Africa y China. Todos estos países tienen un significante programa de granos transgénicos.

Europa resistió más, pero en lo que fue Europa del Este la presión corporativa dio resultado y los suelos ricos de Rumania, Bulgaría y Polonia, que tenían regulaciones pobres, fueron campo fértil para los transgénicos. Indonesia, Filipinas, India, Colombia, Honduras y España tienen hoy cultivos transgénicos también.

El caso de Argentina es de notar porque ha sido único, ningún país autosuficiente en alimentos como Argentina hubiese aceptado convertirse en país monocultivador de soja para la exportación en nombre del progreso. Argentina ha sido un peón de los Rockefeller, Monsanto y Cargill Inc. Y para 1991 sirvió de laboratorio secreto de experimentos con granos transgénicos al punto que la administración Menem creó una Comisión de Consejería sobre Biotecnología, completamente seudo científica, que se reunía en secreto y estaba formada por miembros que venían directamente de Monsanto, Syngenta, Dow AgroSciences y otras corporaciones del agronegocio.

Monsanto y Cargill

Monsanto, funciona como un nuevo conquistador vende la semilla de soja resistente al glifosato y el glifosato, y exige no sólo un precio por licencia tecnológica sino que no la semilla comprada no se vuelva a usar al año siguiente sin pagar derechos de patente. Se trata de una nueva servidumbre en la agricultura. Cuando Argentina se niega a pagar los derechos de patente, Monsanto expande su semilla ilegalmente hacia otros países (Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay) contaminándolos y luego los acusa de usar su semilla sin pagar patente. Finalmente, Argentina acepta en el 2004 pagar un 1% de las ventas de grano a los exportadores, Cargill -otro agresivo conquistador aliado de Monsanto. Es un chantage.

Engdahl detalla también como el imperialismo norteamericano le ha impuesto a Iraq (aparte de destrozarlo con bombas), una terapia de “shock” económico que incluye la imposición de un sistema agrícola dominado por los agronegocios de transgénicos. Siendo que Iraq es parte de la Mesopotamia, donde se domesticaron los granos, y que el cultivo ha existido allí por más de 8000 mil años con rica variedad de semillas de trigo que hoy el mundo entero usa sin pagar, la ironía es enorme. Muchas semillas naturales de Iraq eran guardadas en un banco de semillas en Abu Ghraib, la ciudad de las torturas. Este banco fue completamente destruido por bombardeos americanos quizás con intención. Fue pura buena fortuna que el gobierno Iraquí anterior a la invasión haya enviado sus semillas a Siria, donde están hoy almacenadas y a salvo de la destrucción americana.

El agronegocio estadounidense se ha convertido en una estrategia de dominación del mundo, usando su podería de tres y más décadas para destruir cualquier barrera existente al avance de sus monopolios -terminando con regulaciones sanitarias y de seguridad en la agricultura, o usando la Organización Mundial del Comercio (WTO -World Trade Org.) para controlar la agricultura mundial.

Los cultivos han sido generalmente parte del mercado local y base de la existencia humana. Monsanto, DuPont, Dow Chemical y otras gigantes corporaciones de la química y la agricultura han usado el poder político y militar americano para, controlando patentes de semillas, controlar el cultivo de alimentos del mundo. El proyecto va más alla de las semillas e incluye muchos alimentos, leche, cerdos y más.

Engdahl produjo un documento que ayuda a entender esta área de dominación imperial - que se une a otras como el control de las tierras ricas y de las reservas de agua en una estrategia bien planeada por los más ricos del imperio. Si vemos millonarios adquirir extensiones de tierras fértiles y bosques en el Tercer Mundo con la excusa de “proteger el ecosistema” debemos pensar que su fin es controlar. Esta crisis puede crear un espacio que posibilite a los pueblos a alzar su voz en reclamo de su derecho inalienable a cultivar y distribuir sus alimentos enfrentando estos pulpos que quieren esclavizar a la humanidad.

 

El compromiso Monsanto

El compromiso Monsanto
 Gruñidos en el desierto

Hemos conseguido mejores semillas y mejores opciones para los agricultores en países desarrollados y en vías de desarrollo -para ayudarles a cosechar más alimentos, a utilizar menos pesticidas y a mejorar sus oportunidades económicas.”

Hugh Grant, presidente de Monsanto.i

Contribuir a la mejora del nivel de vida de los agricultores. La compañía ayudará a mejorar el nivel de vida de los agricultores, incluyendo cinco millones de personas de familias de agricultores con pocos recursos en 2020.”

El tercer elemento del compromiso de Monsanto es mejorar la vida de los agricultores, incluyendo tanto a los pequeños agricultores como a los agricultores con pocos recursos. Parte de este compromiso es ofrecer productos que incrementan la productividad y reducen los gastos necesarios para combatir los insectos, malas hierbas y otros problemas que afectan a los cultivos.”

Extracto del Compromiso de Monsanto para aumentar la productividad. Junio de 2008.ii

Se abre el telón

Al parecer, Monsanto, la transnacional química y biotecnológica, está comprometida con el bienestar del agricultor, su economía y su estilo de vida. Desde hace años, la industria y su comparsa ha venido argumentando y defendiendo que con la transgenia la situación económica del agricultor iba a mejorar notablemente, con todo lo que ello conlleva: mejora en la alimentación, acceso a educación, reducción de la pobreza, etc.

La propaganda inicial fue más allá, cuando advertía sin tapujo alguno, que los transgénicos eran un instrumento necesario para reducir el hambre en el mundo. Por momentos, los principios y los valores de ciertas multinacionales químicas, se parecían más a los de una ONG que a los de aquellas que fabricaron el DBCP, los PCB’s o el agente naranja.

No hace mucho, sacaban pecho ante las supuestas bondades económicas de los transgénicos. Claro, sin tener en cuenta que el negocio lo hacían unos pocos y que dicha tecnología favorecía la desestructuración del tejido productivo y social. Bajo este prisma reduccionista y cortoplacista, se cometieron autenticas aberraciones. Por ejemplo, Argentina sembró de soja (mayoritariamente transgénica) más de la mitad de su superficie cultivable. Con el avance de las semillas modificadas genéticamente se talaron bosques, se incrementó el uso de químicos, se expulsó a campesinos de sus tierras, se descuidó la soberanía alimentaria en favor de la agroexportación, se abandonaron variedades tradicionales, etc. El agricultor, poco a poco, se fue enganchando a un paquete tecnológico. También a un modelo agrícola basado en la exportación, sustentado en el libre mercado y gobernado por intermediarios, latifundistas y transnacionales de diferente pelaje.

En 2008 estalló la crisis económica global, pero el campo ya estaba en regresión mucho antes. A pesar de la crisis y la fuerte recesión en la venta de insumos químicos, el año 2008 se caracterizó por una espectacular subida en el precio de éstos. Se atribuyó a diversidad de factores: el incremento del valor del petróleo, la movilidad del dólar, la crisis en USA, etc. No obstante, algunos datos sugieren otro tipo de causas mucho más terrenales y empresariales.

En febrero de 2008, Monsanto pronosticaba para dicho año un incremento en el beneficio bruto por la venta de Roundup que oscilaría los 1300 y 1400 millones de dólares, “…respaldado por el aumento de los volúmenes y los precios a nivel mundial.”iii

Claramente la transnacional preveía, que por lo menos una parte del aumento en sus ganancias, derivaría de la subida en los precios de venta del producto. Este dato se consolida al analizar un informe financiero editado el 2 de abril de este año, sobre las ventas, precios y beneficios brutos del Roundup y otros herbicidas a base de glifosatoiv:

 

2007

2008

2009 (previsión)

2012 (previsión)

Volumen de venta (millones de Galones)

252

257

~230

~300

Precio por galón (Dólares)

>11-13

~20

>20

16-18

Beneficio bruto (Millones de dólares)

854

2.000

~2.400

~1.900

Si ya desde mediados de 2008 el precio del petróleo empezó a disminuir ¿Por qué siguió aumentando el precio de glifosato durante este año, incluso con una reducción en la venta del volumen? En sus negocios a nivel más general, la misma transnacional manifiesta que tiene previsto duplicar su beneficio bruto, de 4.200 millones de dólares en 2007 a 9.750 en 2012. Toda una exhibición de equilibrismo comercial, durante unos años, en los que se vivió una crisis en los precios de los alimentos, una crisis energética y una crisis económica global. Todo ello, adobado con una crisis estructural de la agricultura a pequeña escala, marcada por una clara reducción -en algunos casos claudicante- de los márgenes de ganancia ¿Queda más o menos ilustrado quién sale ganando con la amplificación del precio de los agroquímicos?

Las crisis a fin de cuentas, no las acaban sufriendo todos. Lo que para unos es una bacanal financiera, para otros es una vuelta de tuerca más. Los agroquímicos podrían suponer aproximadamente el 25% de los costes totales del agricultor (dependiendo claro está del tipo de cultivo). Por eso un incremento abultado repercute negativamente en la maltrecha economía agrícola. En España y según datos de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG), la Unión de Consumidores de España (UCE) y la Confederación Española de organizaciones de amas de casa consumidores y usuarios (CEACCU), el incremento en los precios de fertilizantes supuso un sobre coste de más de 700 millones de euros en 2008.v En el país del “milagro agrícola”, Argentina, este año los márgenes de ganancia de algunos cultivos se podrían reducir drásticamente, en parte por este aumento del precio de los insumos.vi

Como se decía, en el campo se junta el hambre con las ganas de comer. Los costes suben por una parte y los ingresos se comprimen por la otra. Según datos de la Unió de Llauradors i Ramaders, la mandarina en el País Valenciano se pagó esta temporada a 0,14 euros/kilo, cuando el mínimo aconsejable para sufragar costes era de 0,24.vii Según el Índice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos, que confecciona la COAG, la UCE y la CEACCU, los agricultores en España percibieron aproximadamente el 20% de lo que el consumidor paga por un determinado producto.viii Esto supone un auténtico abuso que sitúa a la agricultura en el corredor de la muerte.

Al igual que sucede con la distribución de los alimentos, que cada vez está más concentrada, el monopolio de ciertas empresas que fabrican y venden agroquímicos les confiere una posición privilegiada para establecer los precios. En países como México, la desnacionalización de la industria petrolera supuso el fin en la elaboración de fertilizantes baratos. Ahora, miles de agricultores los tienen que comprar más caros a empresas multinacionales. Los transgénicos en este contexto, generan más dependencia a estos productos químicos y por lo tanto más beneficios para Monsanto y compañía.

A groso modo, se están haciendo realidad los presagios maquiavélicos que la izquierda social viene denunciando desde hace años. La globalización neoliberal, con la ayuda de ciertas tecnologías, ha concentrando la tierra, los insumos, las semillas, el comercio, la distribución y la venta de alimentos, cada vez en menos manos. Eso, para algunos, significa competitividad. Para la inmensa mayoría, el final.

En España, el gobierno seudo izquierdista de Rodríguez Zapatero, está siendo partícipe en la defenestración de la agricultura tradicional y en la proliferación del negocio transgénico y químico. Para apreciar la ceguera -por no decir ebriedad o complicidad- del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARN), revisen con atención estás dos notas recientes:

1- El 3 de abril, el MARN hizo público un informe en el que NO creía necesarias reformas urgentes para mejorar el margen de ganancia de los citricultores españoles. Es decir, el hecho de que éstos vendan su producción más barata que hace dos décadas, y en muchos casos, por debajo de los precios de coste, no es alarmante para la administración.ix Como ya quedó claro, los “planes de salvamento” con sus estratosféricas sumas de dinero público, se los llevan los de siempre.

2- El 8 de abril, el ministerio que debería velar por el medio ambiente y la agricultura, editó un manual de buenas prácticas agrícolas en la aplicación de fitosanitarios, en el que se reconoce que “…los productos fitosanitarios son imprescindibles, ya que constituyen la base de la defensa de las cosechas frente a las plagas y hacen rentable la producción de alimentos de calidad. De esta forma, la guía explica que prescindir del empleo de los herbicidas daría lugar a unas pérdidas de producción entre el 20 y 30% como valor medios, pudiendo llegarse a valores de hasta el 75%. Otro tanto puede decirse de los insecticidas y de los fungicidas, gracias a los cuales se asegura que al consumidor llegan unos alimentos de calidad, exentos de microorganismo que puedan ser peligrosos para su salud.”x

Para el MARN, lo rentable en la producción de alimentos es alienarse a unos insumos que en pocos meses se encarecieron brutalmente, ahogando todavía más al pobre campesino. Lo que para las organizaciones agrarias y de consumidores es un lastre, para “nuestros representantes” es una oportunidad de negocio. Lo que para “nuestros representantes” no es problema alguno (abuso en el precio de compra), para las organizaciones sociales es el auténtico lastre ¿Quién comanda el MARN? ¿Hugh Grant? ¿O tal vez la Duquesa de Alba?

El asunto de la mejora productiva por unidad de superficie no va relacionado directamente a la rentabilidad, ya que simplemente no soluciona el problema troncal: el esquelético precio que recibe el agricultor en el campo. Es más, una mayor producción de un cultivo x en una determinada región, puede acabar derrumbando los precios. De hecho, los citricultores valencianos, desde hace años vienen exigiendo medidas a las diferentes administraciones para que detengan el cultivo de nuevos plantíos que saturan el mercado y micronizan los precios.

Sin duda alguna, la agricultura ecológica es en si, el mejor argumento para contrarrestar los panfletos de los burócratas del MARN, en cuanto a rentabilidad y calidad. Porque también para combatir a los microorganismos existen otros métodos diferentes a unos productos químicos, que pueden resultar muy peligrosos.

Por este apoyo silencioso y encubierto al mayor genocidio laboral, social y cultural que se está produciendo en España, por el vergonzoso honor de ser el único país de Europa que cultiva a gran escala transgénicos y por defender los intereses de terratenientes y transnacionales, decenas de organizaciones sociales se manifestarán el próximo 18 de abril en Zaragoza, exigiendo el cambio en una política agraria que convierte el país en el cortijo de unos pocos.xi

Por último pardiez y antes de que se olvide, dejar claro que los compromisos sociales de Monsanto y los de otras corporaciones, sólo son polvo cósmico. Como se ha visto, entre sus objetivos no está precisamente “ayudar a mejorar el nivel de vida de los agricultores…” ni “…ayudar a cosechar más alimentos, a utilizar menos pesticidas y a mejorar sus oportunidades económicas.”. Estos dicharachos no son más que marketing comercial, que hoy en día, a casi nadie engañan.

Vicent Boix, escritor, autor del libro “El parque de las hamacas” http://www.elparquedelashamacas.org

Notas:

i http://www.monsanto.es/sobre-monsanto/compromiso-de-monsanto/compromiso-de-monsanto

ii http://www.monsanto.es/noticias-y-recursos/comunicados-de-prensa/monsanto-asume-un-compromiso-en-tres-puntos

iii http://monsanto.mediaroom.com/index.php?s=43&item=572

iv http://www.monsanto.com/pdf/investors/2009/04_02_09.pdf

v “Alimentación, una cuestión de estado”: http://www.coag.org/rep_ficheros_web/963d516d8f9f8c0cb71e1af657a815dd.pdf

vihttp://www.cronista.com/notas/178373-la-rentabilidad-la-soja-el-maiz-y-el-girasol-podria-pasar-ser-negativa-2009

vii MESTRE, J: “Los cítricos siguen en números rojos”, en Levante, 9 de febrero de 2009, en http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2009020900_4_553404__Castello-citricos-siguen-numeros-rojos

viii http://www.europapress.es/galicia/agro-00246/noticia-rural-coag-denuncia-diferencial-precios-origen-destino-500-productos-agricolas-20090325140359.html

ix http://www.agroinformacion.com/noticias/5/citricos/16263/se-critica-al-gobierno-por-concluir-que-no-urge-mejorar-la-renta-del-citricultor.aspx

x http://www.mapa.es/gabinete/nota.asp?codi=21953_AT080409

xi Más información: http://noquierotransgenicos.wordpress.com/

Un primo del presidente Uribe, preso por presuntos nexos con los paramilitares

Un primo del presidente Uribe, preso por presuntos nexos con los paramilitares

El ex senador Mario Uribe intentó asilarse en la Embajada de Costa Rica.

Por:  <b>BOGOTA. </b>EFE Y AFP

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ALIADO. MARIO URIBE NO SOLO ES PRIMO DEL PRESIDENTE ALVARO: ES UN ALIADO CLAVE QUE LO AYUDO EN LA REELECCION.

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El ex senador colombiano Mario Uribe, primo del presidente Alvaro Uribe y antiguo presidente del Congreso, fue arrestado anoche tras ser rechazada su solicitud de asilo político en la Embajada de Costa Rica en Bogotá. La Fiscalía había ordenado su arresto, en un proceso en el que se lo acusa de tener nexos con paramilitares.

Fue entonces que Mario Uribe pidió asilo político. Pero en un comunicado emitido en San José, la capital costarricense, la cancillería de ese país calificó de "improcedente" el pedido, a partir de haber recibido de la fiscalía colombiana la orden de captura del ex senador. El ex congresista buscó refugio en la representación diplomática pocas horas después de que la Fiscalía General anunciara la orden de detención, sin derecho a fianza.

La orden de arresto la impartió Ramiro Marín, delegado de la fiscalía ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que ha procesado por presuntos vínculos con paramilitares a 63 congresistas, de los cuales 32 están detenidos.

Del total de investigados, 53 pertenecen a los partidos o movimientos que, como coalición mayoritaria en el Legislativo, respaldaron la reforma constitucional que facilitó la reelección del presidente Uribe en los comicios de 2006. Sin embargo, el caso del ex senador Uribe es muy significativo por cuanto, además de su parentesco con el jefe del Estado, ambos han tenido una trayectoria política común que incluye la fundación del partido Colombia Democrática.

La formación, presidida hasta hace poco por el ex senador, promovió la primera candidatura presidencial de Uribe en los comicios de 2002, para el cuatrienio que terminó en agosto de 2006. La CSJ formalizó la causa contra Uribe Escobar el pasado 26 de setiembre con la apertura de una investigación preliminar que una semana más tarde quedó en manos de la Fiscalía General, por la renuncia del entonces senador al Congreso y, en consecuencia, a sus fueros.

Según lo señalado por la fiscalía, el ex legislador deberá comparecer bajo el cargo de "concierto para delinquir por acuerdos para promover grupos armados al margen de la ley". En un comunicado, la entidad precisó que "Uribe es investigado por una reunión que sostuvo con el ex cabecilla paramilitar Salvatore Mancuso antes de las elecciones del 10 de marzo de 2002 y con Jairo Castillo Peralta, alias Pitirri, en noviembre de 1998".

El primero de ellos fue jefe máximo de las Autodefensas Unidas de Colombia, organización que se disolvió a mediados de 2006 tras desarmar a más de 31.000 paramilitares en virtud de un proceso de paz del actual gobierno. El otro es un ex paramilitar que vive asilado en Canadá y que se ha convertido en el "testigo clave" de las autoridades judiciales colombianas que investigan el escándalo de la "parapolítica", como se conocen los vínculos de las AUC con políticos.

La parte más escandalosa de esos nexos procede de un acuerdo firmado a mediados de 2001 por cerca de 30 congresistas y autoridades locales o regionales y el mando paramilitar. En el documento, las partes asumieron el compromiso de "refundar la patria" y suscribir un "nuevo contrato social".

Miles de manifestantes salen a las calles en Francia contra el “delito de solidaridad”

Miles de manifestantes salen a las calles en Francia contra el “delito de solidaridad”

“Si la solidaridad es un delito, pedimos que nos condenen por este delito", señalaban las pancartas las pancartas de los manifestantes en París, Marsella, Estrasburgo y otras 80 ciudades francesas
Kaos. Inmigración | 9-4-2009 | 1600 lecturas | 20 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/miles-manifestantes-salen-calles-francia-contra-delito-solidaridad

Miles de personas se manifestaron en 80 ciudades del país para protestar por una normativa que amenaza con 5 años de cárcel y una multa de 30.000 euros a quienes ayuden a los inmigrantes en situación de ilegalidad, una disposición que ha sido ya bautizada con el nombre de "delito de solidaridad".

Las protestas responden al llamado de cerca de 40 organizaciones de ayuda a los y las inmigrantes que se encuentran en Francia.

“Si la solidaridad es un delito, pedimos que nos condenen por este delito", señalaban las pancartas las pancartas de los manifestantes en París, Marsella, Estrasburgo y otras 80 ciudades francesas, en cuyas calles las o­nG organizadoras de la protesta congregaron a miles de personas para denunciar la norma.

De acuerdo con la convocatoria, cinco mil 500 personas deben presentarse como prisioneras para denunciar una enmienda del Gobierno que prevé detener en 2010 igual número de ellas si son solidarias con los indocumentados.

Esta medida se inserta en una ley de más de 60 años que refiere el artículo L 622-1 del código de entrada y estancia de extranjeros en Francia.

A partir del mismo se castiga con cinco años de cárcel y 30 mil euros de multa a quien por ayuda directa o indirecta facilite la entrada, circulación o la residencia ilegal a un “sin papeles”.

El Ministro de Inmigración, Eric Besson, dijo ayer que los objetivos de condena sólo se refieren a las “personas que participan activamente en tráfico de clandestinos”.

Los particulares o voluntarios que se limitaron “a acoger, acompañar o albergar a estos grupos no serán perseguidos", expresó. Sin embargo, las asociaciones dudan que la enmienda no se extienda a los que ayuden o sean solidarios.

El objeto de la polémica es un artículo del código que regula la entrada y residencia de los extranjeros en Francia, concretamente el L622-1, que contempla penas de prisión y multas para "cualquier persona que, con ayuda directa o indirecta, haya facilitado o intentado facilitar la entrada, circulación o estancia irregular de un extranjero en Francia".