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“Si no se resuelve el caso de la Unión Patriótica no será posible un acuerdo con las FARC”

Entrevista a Paco Simón, cordirector de un documental sobre el asesinato de 4.000 personas cercanas al partido Unión Patriótica
“Si no se resuelve el caso de la Unión Patriótica no será posible un acuerdo con las FARC”



El documental Volver a nacer reconstruye la trágica historia de la Unión Patriótica en Colombia que aglutinó a las principales fuerzas de la izquierda y a guerrilleros de las FARC tras firmar la tregua de 1984. Los buenos resultados electorales desencadenaron el comienzo del genocidio político de la UP: en menos de una década fueron asesinados unos 4.000 simpatizantes, militantes y dirigentes, la mayoría a manos de paramilitares, militares y policías. El objetivo del documental: es difundir la historia de una matanza sin la cual no es posible entender la historia reciente de Colombia.

Codirigido por Paco Simón y Óscar Bernàcer, Volver a nacer “se ha centrado en reconstruir la historia de la UP desde el exilio”. Simón pasó un año en Colombia trabajando con la ONG Reiniciar recogiendo “testimonios de la gente desplazada, recorriendo el país, en la semiclandestinidad muchas veces”. El objetivo es “difundir las consecuencias de este genocidio que, pese a su magnitud, es casi desconocido, y recoger los testimonios de los exiliados de la UP para que se presenten ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”. Para la realización del documental, producido por la Fundación CEPS y patrocinado por la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament, “logramos localizar a 34 exiliados, de los cuales 22 se prestaron a dar testimonio para esta investigación”, explica Simón. “La persecución continúa. En Colombia es más grave pero hasta España pueden llegar las redes del paramilitarismo”, relata el periodista.

DIAGONAL: ¿Cómo surge la Unión Patriótica en Colombia?

PACO SIMÓN: El origen de la UP se sitúa en el acuerdo de tregua que firma Belisario Betancourt con las FARC. Las FARC no pretendían un desarme y volver a la vida civil sin más, sino que pretendían transformar la lucha guerrillera en una lucha política. Ese proyecto es apoyado por todas las fuerzas de la izquierda, especialmente el Partido Comunista, pero también otras, así como liberales y conservadores independientes. En cuanto empiezan a tener éxito electoral en el año 1986 (el candidato presidencial, Jaime Pardo Leal, obtiene el mayor triunfo que había logrado hasta ese momento la izquierda en Colombia) se desencadena el genocidio. Éste es una articulación entre los poderes oligárquicos colombianos de toda la vida confabulados con las Fuerzas Armadas y su anticomunismo visceral, sobre todo motivado porque se pensaba que la UP era una opción real de poder. Desde entonces hasta la fecha, se calcula que han asesinado o desaparecido a 4.000 personas. Las cifras no son exactas porque precisamente muchas de las pruebas y testimonios están en los cementerios. Durante el Gobierno de Uribe, se habla de 140 asesinatos, 38 desaparecidos y 28 tentativas de homicidio. Lo más gordo del genocidio pasó, pero continúan matando a la gente por su pasado político. Esto ha llevado a mucha gente al exilio.

D.: ¿Qué supuso la UP en la reciente historia de la izquierda colombiana?

P.S.: Lo que dicen los colombianos, y yo estoy de acuerdo, es que la UP fue una esperanza de paz ahogada en sangre. En aquel momento había una ilusión y una alegría que desbordaba las plazas públicas donde se concentraban y acudía la gente que hasta entonces no había confiado en la política, mucha gente que nunca había votado. Fue la primera oportunidad que tuvo la gente de expresar libremente lo que habían pensado y sus reivindicaciones sociales y políticas que hasta entonces habían sido calladas por la fuerza, y de romper el bipartidismo, en tanto que liberales y conservadores ocupaban todos los cargos públicos y la gente de la izquierda estaba al margen o tenía que hacer coaliciones con ellos para poder obtener algún tipo de representación pública. De hecho la UP, en su programa, ya planteaba algunas cosas que llegaron a fructificar, a pesar de los asesinatos, como la elección popular de alcaldes (hasta entonces eran nombrados por los gobernadores a dedo) y la Asamblea Constituyente, una reivindicación de la UP que en el ‘91 finalmente, cuando la UP ya estaba diezmada, se convocó.

D.: ¿Qué consecuencias tuvo la brutal represión contra la UP en relación a la estrategia de las FARC?

P.S.: Esto influyó decisivamente en las FARC. Todavía se plantean cómo van a confiar en un gobierno que, cuando prometieron que se iban a reintegrar en la vida civil haciendo política, acabaron con todos ellos. Poco después del asesinato de Jaime Pardo Leal (11 de octubre de 1987), las FARC se replegaron al monte y anunciaron públicamente que ya no participaban. La UP se quedó sólo con la gente civil y siguieron exterminándolos. Mientras no se resuelva el caso de la UP y no se acabe con la impunidad que rodea al caso no habrá una posibilidad real de llegar a un acuerdo con las FARC porque tienen miedo de que vuelva a pasar lo mismo.



Los crímenes contra la UP, ante la OEA

"En 1992 se presenta la demanda, se estudia durante cinco años y en 1997, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos decide que se admite a trámite. Eso significa que se le va a pedir explicaciones al gobierno colombiano y se le va a pedir que repare y proteja a los supervivientes del genocidio. La Comisión no dice que se trate de un genocidio político porque la Convención Internacional sobre genocidio no admite las causas políticas, pero sí que dice que guarda todas las semejanzas con lo que comúnmente se denomina genocidio. En 1997 se admite a trámite y se pide, siguiendo el procedimiento del sistema interamericano de derechos humanos, que los supervivientes y sus representantes se junten con el Estado para tratar de llegar a una solución amistosa. En ese proceso se está hasta el año 2006, cuando los familiares deciden romper el proceso de solución amistosa con el gobierno por una serie de motivos, por todos los muertos que sigue habiendo y por un spot publicitario presentado por el equipo presidencial de Uribe en la campaña electoral en el que un tipo dice "Yo fui de la Unión Patriótica y nos fuimos torciendo y empezamos a matar gente. Gracias señor presidente por habernos salvado". Eso provocó la reacción de los familiares y supervivientes y decidieron romper. Ahora el caso pasará a la Corte Interamericana, que sí que dicta sentencias".

PROYECCIONES DEL DOCUMENTAL EN ENERO:

MADRID: JUEVES 29, 19h TRAFICANTES DE SUEÑOS, Embajadores 35, METRO LAVAPIES. Con la participación de militantes exilados de la Unión Patriótica.

VALENCIA: VIERNES 30 , 20:30h GRACENTRO (Plz de la santa cruz 9). Con la presencia del co-director Paco Simón.

http://www.diagonalperiodico.net/spip.php?article7212

Un documento interno ordena a policías de Madrid detener a un cupo semanal de extranjeros "sin papeles"

"Si no los hay, se va a buscarlos fuera del distrito"

Público
Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que trabajan en las calles de Madrid reciben órdenes de sus superiores para elevar las cifras de detenidos con el arresto de un cupo semanal de extranjeros por encontrarse en situación irregular.

Según una nota interna, cada comisaría tiene que detener semanalmente a un número determinado de "irregulares" en función de la población del distrito y si no lo consiguen, cruzar los límites de su ámbito de actuación y arrestar en otros distritos.

"Extranjeros: en base a la población de cada distrito, hay que hacer un número de detenidos. Villa Vallecas, objetivo = 35. Si no los hay, se va a buscarlos fuera del distrito", recoge una nota interna de la comisaría citada y que está fechada el pasado noviembre. Fuentes policiales confirmaron que el resto de comisarías de Madrid han recibido esa misma instrucción.

Las órdenes impartidas sobre extranjeros proceden de una reunión de comisarios en la Jefatura Superior de Policía celebrada el 12 de noviembre de 2008. En la nota, a través de la cual se trasladan a los agentes de Villa de Vallecas las instrucciones recibidas en esa reunión, se incluyen las pautas para actuar tras la detención: " Hay que ser selectivos a la hora de pedir CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros )", recoge el documento.

Si un extranjero no tiene documentación en regla para residir en España es conducido a comisaría, donde se le incoa un expediente de expulsión. A continuación, debería ser trasladado al CIE hasta que se tramita dicha expulsión, pero la saturación de estos centros hace que habitualmente queden en libertad con el expediente de expulsión en el bolsillo.

Marruecos, prioritario

En este sentido, la nota citada recomienda dar prioridad para enviar al CIE a los marroquíes , ya que en el plazo máximo de internamiento de 40 días que marca la Ley --el Gobierno ya ha anunciado que se ampliará a 60--, se pueden realizar los trámites de repatriación con Rabat y el coste es asumible , al realizarse la mayor parte del traslado por carretera. "Marruecos, prioritario (Se expulsan porque la mayoría del traslado se hace por carretera y se documentan bien. Bolivia, no se expulsan en la actualidad. Capacidad de plazas en vuelo, limitadas)", se afirma en el documento.

Recientemente, han sido los propios policías, a través de sus sindicatos, los que han trasladado a sus superiores quejas por este tipo de instrucciones. SUP, CEP, UFP y SPP han remitido escritos al Ministerio del Interior, la Fiscalía General del Estado y el Defensor del Pueblo exigiendo una "clarificación legal" sobre determinadas órdenes, entre ellas, las que obligan a realizar identificaciones "masivas e indiscriminadas sin ninguna razón de sospecha sobre determinadas personas, por ser jóvenes, por transitar por determinada zona o por ser de origen extranjero".

Delincuencia 'maquillada'

Igualmente, los sindicatos policiales se han pronunciado reiteradamente contra el "maquillaje" y la "opacidad" de las cifras de delincuencia que ofrece el Ministerio del Interior.

Desde la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), su portavoz, Mauricio Valiente, afirmó que es "innegable el incremento de la presencia policial y las redadas y operativos masivos que se están produciendo en algunas grandes ciudades, especialmente Madrid y Valencia".

"Entendemos que en puntos concretos como los colegios, donde se hacen identificaciones a los padres, se podrían estar vulnerando derechos fundamentales como el de la educación , porque al final el padre se va a pensar dos veces el llevar al niño al colegio o el acudir a un centro sanitario", declaró.

Visita a Cuba de Michelle Bachelet - Fidel se equivocó, pero tiene razón

Manuel Cabieses Donoso
Punto Final


Esta vez el Comandante Fidel Castro se equivocó y sus reflexiones han causado grave daño político al resultado de la visita a Cuba –que pudo ser absolutamente exitosa- de la presidenta Michelle Bachelet.

Todo marchaba sobre ruedas –discursos, ofrendas florales, reuniones en el Palacio de la Revolución y en el Arzobispado, firma de convenios, visitas a centros médicos y científicos, feria internacional del libro, almuerzos, cenas, fotos, intercambio de regalos, abrazos, etc.- hasta que aparecieron las Reflexiones del compañero Fidel. La derecha chilena, que ya había agotado todas sus municiones para impedir –o al menos condicionar- el viaje de Bachelet a Cuba, recibió esas Reflexiones como maná del cielo. Que Fidel hubiese planteado a la presidenta Bachelet el tema de la salida al mar para Bolivia fue para la derecha un verdadero “bocato di cardinale”.

El chovinismo más burdo, a pesar de su entreguismo en la práctica a intereses extranjeros, es una especialidad de la derecha. Sobre todo cuando se trata de la presunta intangibilidad de los tratados limítrofes con Bolivia y Perú impuestos por la Guerra del Salitre de 1879-84 –que el ejército chileno libró por cuenta de financistas británicos cuando el país llegaba por el norte sólo hasta Copiapó-. Olvida que la dictadura de Pinochet, su personaje inolvidable, revivió sin complejos la oferta de un corredor marítimo para Bolivia formulada en los años 50 por el gobierno –también anticomunista- de Gabriel González Videla. Será, quizás, porque los militares tienen más claro que la derecha politiquera que en términos geopolíticos es sumamente peligroso prolongar el enclaustramiento de Bolivia. Posterga las posibilidades de desarrollo en un área en que Chile tiene grandes carencias de agua, gas y petróleo, que abundan en Bolivia, y en cambio posee un extenso litoral en el que podría ceder un puerto –en acuerdo con Perú- para su utilización soberana por Bolivia. Esto no sólo favorecería el desarrollo de los tres países. Además, y sobre todo, modificaría las hipótesis de conflicto que hoy manejan las tres naciones “hermanas”, permitiéndoles reducir sus enormes gastos militares.

La Reflexión del compañero Fidel hace mención al tema de Bolivia en los términos y desde la perspectiva histórica y de integración latinoamericana que son conocidos en los pronunciamientos de Cuba y muchos otros gobiernos latinoamericanos que solidarizan con las justas demandas marítimas de Bolivia. La opinión pública chilena no tiene conciencia –pero la cancillería sí dispone de suficiente información- de que las demandas de Bolivia gozan de enorme apoyo internacional, tanto de gobiernos y parlamentos, como de los pueblos que condenan el despojo territorial del que fue víctima la hija favorita del Libertador Simón Bolívar. Pero, ¡horror, en las Reflexiones de Fidel estaba la prueba de la “intromisión” cubana en un asunto reservado al exclusivo tratamiento de los gobiernos de Chile y Bolivia! (En rigor habría que agregar a Perú).

La derecha, esa fiera agazapada y ansiosa de atacar al gobierno en este año electoral, saltó como un resorte. Ha desatado una tormenta de verano –a falta de otros temas porque la política en febrero anda de vacaciones-. En los hechos –dada la resonancia de sus trompeteros mediáticos- esta furibunda campaña ha conseguido dañar en forma irreversible el éxito que ya había alcanzado la visita de Bachelet a Cuba. Ahora el gobierno aparece arrinconado, dando explicaciones a diestra y siniestra, jurando que no cedió un ápice en la tradicional postura chilena sobre la mediterraneidad de Bolivia, que se reclamó al presidente Raúl Castro por el contenido de la columna de Fidel, etc. Esa debilidad –como suele ocurrir en estos casos- ha enardecido todavía más a la derecha. Sus exigencias son variadas. Piden el retiro del embajador en La Habana, la ruptura de relaciones diplomáticas, disculpas públicas del gobierno cubano, explicaciones del canciller en el Parlamento, etc. Poco falta para que se acuse al gobierno de traición a la patria, lo cual ha sido insinuado por los más feroces opositores. Sin embargo la derecha ha pasado por alto otros aspectos de las Reflexiones de Fidel, como la valoración que hace de la revolución bolivariana de Venezuela, engranaje vital de la revolución latinoamericana. En otras circunstancias habría dedicado sus dentelladas y zarpazos al presidente Hugo Chávez, objetivo cotidiano en su prensa, radio y televisión. Sin embargo, tuvo más que suficiente con el tema de la salida al mar para Bolivia. De paso ha ridiculizado el interés que puso Bachelet en entrevistarse con Fidel y hasta la visible alegría y prisa con que abandonó una ceremonia en el Memorial Salvador Allende para partir a ese encuentro. Otros analistas críticos de las Reflexiones han descubierto errores en cifras y afirmaciones, por ejemplo el apoyo que Gladys Marín habría prestado a Bachelet para que fuese elegida en segunda vuelta. En verdad la secretaria general del Partido Comunista murió en marzo de 2005 y Bachelet fue elegida el 15 de enero del 2006. Pero estos son pelos de la cola en el empeño por destruir las Reflexiones de Fidel. Que, al parecer, fueron escritas apenas terminó la conversación con Bachelet. El eje de la controversia está en lo que Fidel habló sobre la salida al mar de Bolivia.

En términos mediáticos y políticos, la visita a Cuba de la presidenta Michelle Bachelet se ha visto arruinada por la arremetida oligárquica. Los medios no hablan de otra cosa que de la “inaceptable intromisión” de Fidel. Es una lástima lo ocurrido porque la materialización de este viaje fue muy difícil. La mandataria chilena encontró resistencia en su propio equipo de gobierno. El partido Demócrata Cristiana se opuso desde el principio y prohibió que sus militantes aceptaran incorporarse a la comitiva oficial. No hay que olvidar que la cancillería es una plaza fuerte de la DC y que el canciller Foxley hace cuanto puede por boicotear los vínculos de Chile con Cuba y Venezuela. La presidenta afrontó también durante meses una feroz campaña de la derecha que al comienzo exigía que el viaje no se realizara. Luego, al comprobar que se haría de todos modos, la derecha aliada con la DC exigieron que Bachelet recibiera en La Habana a representantes de la “disidencia” cubana. Como esto tampoco dio resultado la alianza DC-derecha planteó que la “disidencia” se colara de contrabando en la cita de la presidenta con el cardenal-arzobispo de La Habana. Hay que reconocer que la presidenta enfrentó todas esas presiones –y quizás cuántas otras que no conocemos- con valor político.

Al viajar a La Habana, después de 37 años de la visita del presidente Salvador Allende, la mandataria chilena se sumó a la digna actitud de numerosos jefes de estado latinoamericanos que han ido a Cuba para enviar al nuevo gobierno norteamericano un elocuente mensaje de rechazo al bloqueo y de fraternal solidaridad con la isla.

La implementación de los convenios que firmó Bachelet en Cuba quizás permitan, cuando amaine el temporal político, resituar las relaciones chileno-cubanas en el plano positivo en que se encontraban antes la jauría derechista despedazara el éxito del viaje. Fidel, que conoce el pensamiento cavernario de la derecha chilena, se equivocó al incluir en sus Reflexiones el derecho de Bolivia a una salida soberana al mar. Pero no se puede negar que tiene toda la razón.

Obama y la nacionalización de la banca

Sin Permiso

Felix Salmon está impresionado por la respuesta del presidente Obama a la pregunta por una possible nacionalización de los bancos. Yo, no tanto.

Sí: Obama impresiona con su discurso articulado y bien informado, y su respuesta revela que tenido en cuenta la posibilidad de la nacionalización de la banca. Está a años luz de la mediocridad a la que nos hemos acostumbrado en estos últimos años.

Pero los dos argumentos básicos de que se sirve no son realmente demasiado buenos. Es verdad: nosotros tenemos miles de bancos; pero los problemas se hallan concentrados en un pequeño puñado de gigantes. El propio plan de Geithner, tal como está ahora concebido, parte de este reconocimiento: el “test de tensiones” sólo tiene que aplicarse a bancos con activos superiores a los 100 mil millones de dólares, cuyo número, se supone, es de unos 14.

Y en lo que hace al argumento de que nuestra tradición cultural no se condice con las nacionalizaciones… bueno, tampoco es muy pronta a rescates bancarios de ningún tipo. Sin embargo, esos rescates son de todo punto necesarios; y hasta en los EEUU resultarían más digeribles, si los contribuyentes consiguieran, al menos y a cambio, librarse de gilipollas.

¡Ah! Y no pasa semana sin que la FDIC [Corporación Federal de Seguros de los Depósitos Bancarios, por sus siglas en inglés] se haga con unos cuantos bancos. La nacionalización es ahora tan norteamericana como el pastel de manzana.

Paul Krugman ganó el premio Nobel de economía de 2008

En África hay otro Guantánamo

Los presos fueron interrogados en la capital etíope por el FBI, la CIA e Israel

Público


Nunca tuvieron acceso a abogados, Cruz Roja y familiares. Otros muchos están en paradero desconocido. Kenia y Etiopía, aliados de EEUU, han encarcelado sin cargos a decenas de sospechosos de terrorismo en una prisión secreta Público

Hace sólo cuatro meses que Salim Awadh Salim ha vuelto a casa. Cuando llegó, después de pasar cerca de dos años detenido sin cargos en cárceles de Kenia y Etiopía, su vivienda en el barrio de Mwenbeleza, en la ciudad costera keniana de Mombasa, había sido saqueada. "Con la venta de un coche viejo, he comprado 300 polluelos para criarlos. A mis 37 años, debo empezar de cero", dice junto a un pequeño criadero tapado con chapa de hojalata.

Su mujer, Fatima Ahmed Chande, detenida y deportada con él pero liberada antes, está con su familia en Tanzania, de donde es originaria. "Estaba embarazada cuando nos arrestaron. Tuvo mucho estrés. Perdió el hijo. Yo no puedo ir a verla porque, a día de hoy, no me han devuelto el pasaporte. Y ella no quiere ni oír hablar de volver a Kenia", apunta Awadh.

La Policía tenía orden de no dejar que nadie viera a los detenidos

Salim y Fatima forman parte del grupo de hasta 150 personas que las autoridades kenianas detuvieron en enero de 2007 cuando huían de los combates que enfrentaban en Somalia a la Unión de Tribunales Islámicos varios de cuyos miembros están en la lista de terroristas buscados por EEUU con los soldados gubernamentales apoyados por tropas etíopes que habían entrado en el país días antes.

Trasladados a comisarías de Nairobi, los detenidos fueron mantenidos incomunicados durante semanas, sin acceso a abogados ni familiares, antes de ser llevados de vuelta a Somalia y entregados a Etiopía. Allí fueron sometidas a tratos crueles, interrogadas por agentes del FBI, de la CIA y de los servicios secretos de Israel, y privadas de contacto con familiares o incluso con el Comité Internacional de Cruz Roja, que tiene el mandato internacional para visitar a presos en todo el mundo. Poco se sabe de este Guantánamo africano. Los Gobiernos implicados se han dedicado a negarlo.

"Yo me dedicaba a negocios con teléfonos móviles", relata Awadh. "Fuimos a Somalia a probar suerte, pero a los cuatro meses decidimos volver. En la frontera, nos encontramos a un grupo de mujeres y niños y cruzamos todos juntos. Todos fuimos detenidos y llevados a Nairobi. Luego, nos enteramos de que en ese grupo estaba la esposa de Fazul".

Fazul Abdullah Mohammed es uno de los presuntos terroristas más buscados por Estados Unidos, que le acusa de ser el jefe de Al Qaeda en África, y de estar detrás de los atentados contra las embajadas de Kenia y Tanzania en 1998.

Detenidos de 19 países

"Kenia detuvo a cientos de personas que trataban de cruzar desde Somalia. La Policía tenía instrucciones de no dejar que nadie viera a los detenidos", explica a Público el responsable del Foro Musulmán de Derechos Humanos, Al Amin Kimathi, que ha seguido los casos. "A través de pequeños sobornos, recargando los móviles de los guardas, logramos contar 150 detenidos de 19 nacionalidades".

"El Gobierno de Kenia no protege a sus ciudadanos, los vende", dice Alí

Las condiciones, dice, eran deplorables. "Había una mujer embarazada de seis meses que había sido herida de bala mientras huía de la Policía antes de ser arrestada. Nunca recibió asistencia médica".

A excepción de cuatro, todos los detenidos lo estuvieron más allá de los periodos legales (hábeas corpus) que la ley keniana permite: 24 horas para crímenes menores y dos semanas para delitos capitales.

Como la Policía keniana negaba tener a los detenidos bajo su custodia, Kimathi planteó 34 casos en los tribunales por violación del habeas corpus. "El día de la vista, el Estado alegó que no podría traer a los detenidos porque ya no estaban en el país y presentó tres manifiestos de vuelo con los nombres de todos los presos entregados. Fue la primera confirmación que tuvimos sobre el número e identidad de los detenidos, y sobre la participación de las autoridades kenianas en su entrega extraordinaria a Somalia.

 El nombre de Salim Awadh está en una de las listas de pasajeros. Salió de Kenia el 27 de enero de 2007. El vuelo es de la compañía African Air Express. El destino: Mogadiscio. Awadh figura en el puesto 26 de la lista. Su mujer es la siguiente. Hubo tres vuelos más. En total, 85 pasajeros, de los que 19 eran mujeres y 15 niños. Otras fuentes, como una comparecencia parlamentaria posterior, hablan de más de 100 entregados.

"De Somalia, nos llevaron a Etiopía. Allí me interrogaron durante tres semanas un americano, una americana y un israelí", recuerda Awadh. "Me acusaban de participar en los atentados de Mombasa. Cuando les decía que no sabía nada, me gritaban que mentía. Me gritaron mucho. Durante un tiempo, perdí algo de oído".

En una entrevista telefónica, un funcionario del FBI confirmó a Human Rights Watch (HRW) que tanto agentes del FBI como de la CIA habían interrogado a los detenidos en Addis Abeba. El Gobierno etíope sólo reconoció tener bajo custodia a 41 personas.

Chantaje con esposas e hijos

De acuerdo con el Foro Musulmán de Derechos Humanos, en muchas fases de los interrogatorios se usó a las esposas y niños para ejercer influencia sobre los detenidos, sugiriendo que les iban a dañar o que ellas habían admitido que sus esposos eran terroristas. "Es muy serio: la detención de gente que las autoridades creen que son inocentes, pero que igualmente las mantienen detenidas para ejercer influencia sobre sus familiares", apunta la organización.

"Trajeron una máquina para ver si decía la verdad", continúa Salim. "Al final me dijeron que lo sentían, que era inocente y que me soltarían en dos semanas. Pero me mantuvieron preso un año y medio más, hasta el 2 de octubre de 2008, cuando fui liberado junto a otros siete kenianos". Durante gran parte de ese tiempo adicional, Awadh estuvo incomunicado. Pensaba que sus compañeros habían vuelto a casa y sólo quedaba él encarcelado. "A veces quería matarme y pensaba que me iba a volver loco".

"EEUU tolera la contratación externa del abuso", afirma el abogado

Al Foro le consta que por lo menos 77 personas han sido liberadas a lo largo de los dos últimos años. "Del resto dice Kimathi, no sabemos nada. Hay seis kenianos cuyo paradero sigue siendo desconocido".

En una cafetería de Nairobi, Mariam Alí no se quita el velo que le cubre toda la cara menos los ojos hasta que se ha sentado en un rincón. Tiene un rostro amable.

"Este Gobierno no protege a sus ciudadanos. Los vende", dice alterada Mariam, viuda de 32 años, madre de tres hijas y un hijo y que sobrevive vendiendo zapatos de segunda mano. "Mi hermano nunca fue llevado ante un juez. Si tenían algo contra él, deberían haberle juzgado aquí", señala. Llora y relata que su hermano era una persona amable, que tenía negocios y enseñaba a domicilio las enseñanzas del Corán.

Mohammed Abdulmalik, el hermano de Mariam, fue arrestado en Mombasa el 13 de febrero de 2007. Trasladado a Nairobi e interrogado por agentes kenianos, las autoridades le mantuvieron detenido sin cargos e incomunicado durante un mes. Después, fue entregado a las autoridades estadounidenses.

El 26 de marzo de 2007, Estados Unidos informó de manera oficial de que Abdulmalik estaba en el penal de Guantánamo. "Ha admitido su participación en los atentados de 2002 contra el hotel Paradise de Mombasa", señalaba el comunicado.

"No es el que creían"

"Sabemos que está vivo. Nos comunicamos a través del Comité Internacional de Cruz Roja. Hemos recibido tres cartas en dos años. Una abogada que le visitó nos dijo que las pruebas han demostrado que no es el que creían". Pero a Abdulmalik no se le puede devolver a Kenia porque, a lo largo de su detención, las autoridades kenianas han negado que sea uno de sus ciudadanos.

Mariam reza para que su hermano vuelva, ahora que el presidente estadounidense, Barack Obama, ha ordenado el cierre de Guantánamo. "Pero si el Gobierno keniano no le reconoce, ¿adónde va a ir?", dice llorando. "¿Estará a salvo si vuelve?", pregunta. "Mis padres han muerto. Mi marido ha muerto. Mi familia son mis hijos y mis hermanos", añade entre sollozos.

El Foro Musulmán de Derechos Humanos ha planteado una demanda en los tribunales para demostrar que Abdulmalik es keniano. Kimathi cree que Kenia se niega a admitir su nacionalidad porque teme ser demandada por haberle entregado a Estados Unidos, violando las normas internacionales.

Según el informe del Foro, la detención, los interrogatorios y la entrega "llevan la marca de una estrecha colaboración entre las autoridades de Kenia y Estados Unidos". "Lo más preocupante señala es hasta qué punto las agencias de seguridad kenianas han abdicado de su soberanía en favor de los intereses de EEUU".

Para HRW, Estados Unidos "no es directamente responsable" de los arrestos, detenciones y entregas. "Pero definitivamente tenía conocimiento de ellos y, como poco, aprovechó los abusos de Kenia y Etiopía para interrogar a sospechosos, lo que despierta serias dudas sobre su complicidad en los abusos", señala la organización en un informe.

Además, HRW acusa a Etiopía de haber usado la operación de entregas ilegales "para sus propios objetivos: en concreto, reprimir las insurgencias en Ogadén y Oromo".

"Los militares de Etiopía sometieron a los detenidos a brutales torturas. Los detenidos dicen que les arrancaron las uñas, les aplastaron los genitales y les encañonaban la cabeza con armas cargadas. También les forzaron a firmar papeles que no podían leer", indica el informe.

Ayuda financiera de EEUU

En el año fiscal 2007, Estados Unidos dio a Etiopía 12 millones de dólares en ayuda relacionada con "seguridad". La asistencia a Kenia fue de cinco millones de dólares.

"Hay tanta ayuda financiera de EEUU para antiterrorismo que hay que demostrar que están trabajando duro", dice Kimathi. "Estados Unidos financia una unidad antiterrorista de élite en la Policía keniana y no veía grandes resultados".

"Es evidente que no apoyamos el terrorismo concluye Kimathi. Pero creemos que si se da poder a los gobiernos africanos, estos abusarán de él y lo usarán para reprimir a la disidencia. Es lamentable que EEUU lo tolere. Es la contratación externa del abuso. Un escenario muy peligroso".

Poco antes de ser liberados, Awadh y sus compañeros kenianos recibieron la visita de unos funcionarios de inteligencia. "Nos dijeron que nuestro Gobierno se había equivocado, que todo el mundo comete errores y que debíamos ser razonables, olvidarlo todo y no hablar con la prensa".

Mientras ve crecer a sus polluelos, Salim Awadh espera que la demanda judicial contra el Estado keniano dé sus frutos. "Quiero dinero. Lo he perdido todo. Hasta a mi esposa, que está perdiendo la cabeza. Y quiero justicia. Que sea una lección para ellos".

Ruanda - un informe falso

 

Umoya


El pasado lunes, la Misión de Observación Electoral de la UE emitió su informe final sobre las elecciones legislativas que tuvieron lugar en Ruanda en setiembre 2008. La presentación tuvo lugar con bastante discreción en Kigali, y la historia no fue recogida por la prensa internacional. Al leer el informe, se entiende esta discreción y por qué esta entrega tiene lugar meses más tarde de la fecha anunciada inicialmente.

En sus comentarios iniciales en la conferencia de prensa en Kigali, el británico Observador Jefe MEP Michael Cashman subrayó que ” Es de desatacar el proceso de democratización en Ruanda desde el fin del genocidio.” Aún así, no es esto lo que insinúa el informe. Aun frecuentemente disimulado en su lenguaje técnico, la misión informa de errores graves en el proceso electoral. Por ejemplo, en el 76% de los centros electorales observados, las urnas no se sellaron; en el 73 % de los casos la ranura superior de la urna no fue sellada después de las votaciones, un dato que, en los mismos y prudentes términos del informe,”pudo haber facilitado un posible abuso electoral”. El proceso de consolidación, un momento crucial que corresponde a cómo se llega a los resultados” es evaluado por la misión como “pobre o muy pobre, con procedimientos no adecuadamente seguidos en el 63,9 % de los casos”. Estos porcentajes se refieren a operaciones observadas por la misión, es decir, en 576 centros electorales de un total de más de 15 000. Uno se puede imaginar lo que ha ocurrido en lugares donde no se contaba con la presencia de observadores.

Aunque todo esto se puede considerar como defectos menores sin un impacto sustancial en el resultado de las elecciones, no lo era el que la misión sabe muy bien que las “imperfecciones” señaladas en su informe son precisamente señales visibles de un masivo fraude electoral. Efectivamente, según varios de sus miembros, la misión descubrió que el Frente Patriótico de Ruanda (RPF) en el poder había sido demasiado eficiente intimidando a los votantes y asegurando la votación, ya que obtuvo el 98.39 % del voto. Esta observación se basa en una sólida muestra del 24.96% del voto total (lo que da un error estándar para la muestra menor, de menos del uno por ciento). Cayendo en la cuenta de que estos resultados parecían demasiado “estalinistas”, el régimen modificó los resultados: oficialmente el RPF obtuvo el 78.76% y otros dos partidos fueron acreditados con el 13.13% (PSD) y el 7.50% (PL). Aunque la misión es plenamente consciente de esta manipulación, no se menciona en el informe, que es así tan falso como las elecciones que pretende analizar.

Por supuesto, la “generosidad” del RPF no resta en nada al hecho de que fue un fraude masivo y centralmente organizado. Sin duda, es como si no hubiera habido elecciones: fue el RPF quien decidió su reparto de voto y el de los otros dos partidos. Hay al menos dos lecciones en esta historia. La primera es que el menor error grave en elecciones en cualquier otro lugar llevaría a una dura crítica y posibles sanciones por parte de los donantes, y que Ruanda – tan frecuentemente como en el pasado – escapa de la condena. Por supuesto, los ruandeses saben que nosotros lo sabemos, y el mensaje para ellos es demasiado claro: la impunidad sigue asegurada. Ello sólo puede animar al régimen a continuar su recorrido de desastrosa gobernabilidad política, que puede eventualmente llevar a una violencia masiva. Como mayor donante bilateral de la ayuda al presupuesto, el Reino Unido tiene una gran responsabilidad en esta probabilidad. La segunda lección se refiere a la misión observadora de la UE. Es una manera inútil de utilizar el dinero de los contribuyentes si no se informa de lo observado. En realidad, es peor que inútil: es contraproducente, ya que proporciona al régimen de Ruanda el mensaje de que no se debe preocupar por llevar a cabo unas libres, justas y transparentes elecciones en el futuro.

Filip Reyntjens
es profesro del African Law and Politics University of Antwerp

(The report can be found on the Observer Mission’s website: www.eueomrwanda.org)

Traduccion: Maria Soledad Rica Mora

 

Documentos oficiales de EE.UU.: Prisioneros fueron torturados hasta la muerte

Acusan al Pentágono de mantener prisiones secretas y cooperar con la CIA en programa de “detenciones fantasma”

CH/Raw Story

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) ha publicado pasajes previamente clasificados de un informe del gobierno sobre duras técnicas de interrogatorio utilizadas en Iraq, Afganistán y Guantánamo. Esos páginas sobre las que no se había informado anteriormente detallan el repetido uso de conducta “abusiva”, incluso hasta llegar a la muerte de prisioneros.

Los documentos, obtenidos por la ACLU gracias a una solicitud según la Ley de Libertad de la Información (FOIA), contienen un informe del vicealmirante Albert T. Church, a quien se recurrió para realizar un estudio exhaustivo de las operaciones de interrogatorio del Departamento de Defensa. Church califica específicamente los interrogatorios en la Base Aérea Bagram en Afganistán de “claramente abusivos, y evidentemente no ajustados a ninguna política o instrucción aprobada para interrogatorios.”

Las dos páginas originales del informe Church [en inglés] se pueden ver pulsando aquí.

La publicación de la ACLU apareció el mismo día en el que ocurrió una importante descarga de documentos según la FOIA por parte de otros tres importantes grupos de derechos humanos. Documentos que revelan que el Pentágono dirigió prisiones secretas en Bagram e Iraq, que cooperó con el programa de “detenciones fantasma” de la CIA y que el personal de Defensa retardó la liberación de un prisionero para evitar mala publicidad.

“En ambos casos, por ejemplo, [los prisioneros] fueron esposados a objetos fijados por sobre sus cabezas a fin de mantenerlos despiertos,” dice el documento. “Además, los interrogatorios en ambos incidentes involucraron el uso de violencia física, incluyendo patadas, golpizas, y el uso de “golpes de sumisión” que involucraron golpes en las piernas [de los prisioneros] con las rodillas [de los interrogadores]. En ambos casos, la lesión traumática contundente a sus piernas tuvo que ver con sus muertes. En un caso, un embolismo pulmonar se desarrolló como consecuencia de la lesión traumática contundente, y en el otro caso una enfermedad de arteria coronaria fue complicada por la lesión traumática contundente.”

En un comunicado de prensa, la ACLU resumió los documentos como un detalle de: “[Una] investigación de dos muertes en Bagram. Se determinó que ambos detenidos habían sido muertos por embolismo pulmonar causado como resultado de estar de pié encadenados, privados de sueño y de docenas de palizas por guardias y posiblemente interrogadores. (También revela el uso de tortura en Guantánamo y en prisiones estadounidenses-afganas en Kabul).

“[Una] investigación del homicidio u homicidio involuntario del detenido Dilar Dababa por fuerzas de EE.UU. en 2003 en Iraq.

“[Una] investigación iniciada después de afirmaciones de que un prisionero iraquí fue sometido a tortura y abuso en 'The Disco' (ubicado en el Complejo de la Fuerza de Operaciones Especiales, en el Aeropuerto de Mosul, Iraq). El abuso consistió de llenar su mono de hielo, luego remojarlo con la manguera y hacer que estuviera de pie durante prolongados períodos, a veces frente a un acondicionador de aire; obligarlo a acostarse y a beber agua hasta que se atragantaba, vomitaba o se ahogaba, golpear su cabeza contra una placa de acero caliente mientras estaba encapuchado y era interrogado; obligarlo a levantar repetidamente las piernas con bolsas de hielo sujetas a sus tobillos, y patearlo cuando ya no podía más.

[Una] investigación de afirmaciones de tortura y abuso que tuvieron lugar en 2003 en Abu Ghraib.

“[Y una] investigación que estableció una probable causa para creer que fuerzas de EE.UU. cometieron homicidio en 2003 cuando participaron en la atadura del detenido Abed Mowhoush en un saco de dormir durante un interrogatorio, causando su muerte por asfixia.”

“Una gran parte de la tortura, mutilación, y asesinato de detenidos ocurrió bajo órdenes dadas siguiendo reglas secretas de enfrentamiento en el Pentágono,” escribió Scott Horton, editor colaborador de Harper's magazine. “Gran parte de esto pasó bajo el Subsecretario de Defensa para Inteligencia, Stephen Cambone, un personaje que hasta ahora ha evadido la atención en el escándalo de la tortura y que ahora sirve como vicepresidente para estrategia de QinetiQ North America, subsidiaria del contratista de la defensa basado en el Reino Unido, QinetiQ. Incluso el análisis del Comité de Servicios Armados del Senado no logra llegar al fondo del doctor Cambone, sus Reglas de Enfrentamiento (ROE) para las unidades de operaciones especiales que controlaba, y la muerte, desfiguración y tortura de los prisioneros de los que se encargaron. Es una de las numerosas razones por las cuales se necesita urgentemente una investigación exhaustiva con órdenes de comparecer. Pero la difusión completa de las investigaciones internas ya realizadas por el Departamento de Defensa es un paso próximo esencial.”

El catálogo de documentos de la ACLU [en inglés] relacionados con la tortura bajo el gobierno de Bush se encuentra pulsando aquí.

 

http://informationclearinghouse.info/article21985.htm

DEGRADACION ACELERADA DE LA DEMOCRACIA ESPANOLA

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Escrito por Colectivo de veteranos   
viernes, 13 de febrero de 2009
argazkia07.jpgEl monolito que recuerda a los cinco obreros acribillados por la Policía española en 1976 fue testigo antes de ayer de la comparecencia de una treintena de personas, «viejos y viejas militantes», como se definieron, con varias décadas de lucha social, vecinal, política y sindical a sus espaldas. Luchadores de una misma generación que quisieron compartir una «valoración generacional» de lo que sucede en este país. En Gasteiz comparecieron, entre otros, Jesús Valencia, Txomin Ziluaga, Paquita San Bartolomé, Juantxu Oscoz, Andoni Txasko, Tere Ponton, Imanol Olabarria, Agustín Gil, José Luis Martínez Ocio, Iñaki Ruiz de Pinedo, Félix Placer, María Luisa Murgiondo, Pablo Corres, Rosana Moreno y Piru Etxebarrieta. También estaba Romualdo Barroso, padre de uno de los trabajadores muertos aquel fatídico 3 de marzo, que portaba en sus manos el libro sobre aquellos hechos escrito hace años por la periodista Amparo Lasheras, hoy en prisión por encabezar una lista electoral. Precisamente, las primeras palabras de Jesús Naves y Bego Oleaga, que ejercieron de portavoces, fue para Lasheras e Iñaki Olalde, cuyo encarcelamiento, como el de otras muchas personas, expresa «el grado de degradación al que está llegando esto que llaman democracia». Por ello, reclamaron su libertad y la del resto de los detenidos en esa misma operación. A continuación, publicamos el texto redactado para la ocasión por este colectivo de veteranos en la lucha socio-politica.


versión castellana, más abajo versión en euskera

Los aquí presentes conocemos a Amparo Lasheras o Iñaki Olalde, a uno de ellos o a ambos, compañeros de luchas e inquietudes a lo largo de tantos años. Los han metido en la cárcel, con una acusación que supone una pena de entre 8 y 12 años.

Su encarcelamiento y el de otras muchas personas no es más que la expresión del contexto político en que vivimos, del grado de degradación al que está llegando esto que llaman democracia. Exigimos la libertad de Amparo de Iñaki y del resto de detenidos en la misma operación.

Todos los aquí presentes somos viej@s militantes. Vivimos los últimos años del franquismo, la Transición y la posterior democracia desde la lucha social. Ayer y hoy, unos implicados en el movimiento obrero, en el vecinal o en contra de la OTAN, otras en la lucha feminista, la antirreepresiva o en la defensa de los derechos que nos corresponden como pueblo; abstencionistas, antimilitaristas, independentistas, cristianos de base etc. Compartimos generación, y queremos compartir una valoración generacional de este casi medio siglo.

Nuestras luchas comenzaron en el franquismo, en una dictadura a la que al menos hemos de reconocer una virtud: se mostraba tal y como era. No había margen para la lucha social dentro de la legalidad. La receta era simple; mano dura, y se reconocía abiertamente.

Murió Franco, y los mismos que dirigieron una dictadura manu militari durante 40 años, decidieron que era hora de recorrer un camino, “atado y bien atado”, de cara a homologarse ante el mundo como una más de las democracias occidentales que nos rodeaban.

Ese camino fue la Transición, donde el poder trató de asimilar a toda izquierda a cambio de ciertas libertades, las que exige una democracia representativa “al uso”: libertad de expresión, de asociación, derechos individuales, derecho a manifestarse… y por supuesto las elecciones “libres” como paradigma de los nuevos tiempos. Se trataba de encauzar las ansias de ruptura dentro de los márgenes de lo posible: Y lo posible fue una democracia formal aunque de baja calidad incluso para el contexto europeo. Donde jueces, militares y políticos pilares del sistema anterior continuaron en sus puestos, y por supuesto con la integridad territorial del Estado y el capitalismo como bases incuestionables.Pero también creemos que tuvieron que admitir formas y herramientas para la lucha social que no hubiesen querido cedernos. Si los concedieron fue precisamente porque hubo lucha e inconformismo, mediante la que ensanchamos aquello que nos presentaban como “lo posible”.

Han pasado treinta años desde entonces. Treinta años de democracia que no nos servía desde un principio, pero cuya deriva represiva y autoritaria en los últimos años está llegando a cuotas impensables hasta no hace mucho. Hoy, nos encontramos con una democracia que ha optado por dejarse de teatros y formalidades y vuelve a mostrar lo que, más o menos oculto, siempre ha mantenido en su interior.

Es delito ser independentista, es delito la desobediencia civil, es delito la solidaridad, es delito todo intento serio por transformar la realidad. Puede un@ dar con sus huesos en la Audiencia Nacional por dar ruedas de prensa, y encontrarse allí con quien que participó en una manifestación contra el TAV o en recuerdo del 3 de marzo, con otra que elaboró un escrito público para desarrollar estrategias de desobediencia civil, con aquel director de periódico o con el de más allá que no acertó a medir sus palabras en un artículo de opinión. Y puede que vuelva a encontrarse con todos ellos nuevamente en la calle, pero después de muchos años.

Hoy como siempre, continuamos creyendo en la necesidad de una transformación estructural de la sociedad, que sacuda hasta nuestros más básicos cimientos dejándonos irreconocibles. Porque seguimos creyendo que la explotación laboral, que el machismo, que la existencia de pueblos dominadores y pueblos dominados o la coexistencia de la pobreza extrema con la extrema riqueza no son fallos o imperfecciones de este sistema. Son el sistema.

Seguimos trabajando por esa transformación. Al mismo tiempo, aquí y ahora, tenemos otra tarea colectiva urgente. Defender los espacios y herramientas ganados mediante la lucha en otros tiempos, incluyendo los que corresponden a una democracia formal y que atendiendo a sus propias reglas de juego deberían respetar. Denunciando la continua agresión de la que son objeto pero, sobre todo, haciendo uso de ellos: de la desobediencia, de la movilización, de la libertad de expresión, de la acción directa, de la autocrítica, de la insumisión…

Estamos llegando a tales extremos dictatoriales en nombre de la democracia que, aquí y ahora, está en juego la posibilidad de la práctica disidente.